¿Cuáles son las funciones de los funcionarios de prisiones?

Junto con las oposiciones a las fuerzas de seguridad, bibliotecas o Correos, prepararse una oposición para funcionario de prisiones es una de las mejores bazas para conseguir estabilidad laboral de por vida. Además, teniendo cuenta el sector, las plazas se convocan anualmente y en gran número.

Pero no todo es color de rosa, ya que las funciones de los funcionarios de prisiones, según el puesto, pueden ser muy exigentes.

Control de acceso y salida de presos

En cualquier otro oficio puede parecer un procedimiento sencillo, pero en el ámbito de las prisiones, tanto el acceso como la salida de un preso, requiere de un protocolo muy estricto y algo diferente al resto. De él se encarga el funcionario de prisiones.

Si hablamos del acceso a la prisión, una vez se sale del juzgado y llevado al centro penitencial, los funcionarios se encargan de lo siguiente y en este orden:

  • Cacheo integral. Esto incluye poner sobre una mesa todas las pertenencias (hay que entregarlas todas), para luego devolverse las que sean seguras para la convivencia en común. No se admiten elementos punzantes, etc.
  • En pocos casos, pero ocurre, se puede realizar una inspección anal o vaginal.
  • Los funcionarios o funcionarias de prisiones también se encargan de hacerse acopio de la ropa de los presos mientras se duchan, llevarla a lavandería y luego devolverla.
  • También se encargan de llevar a los presos a las celdas, su registro y explicarles las normas de convivencia y cuidar que, durante las primeras 24/48 horas, el preso o presa permanezca en aislamiento hasta incorporarse a la rutina de la prisión.
  • Los funcionarios, en el departamento administrativo, también se encargan de crear un documento identificativo del preso o presa. Ese documento será permanente para futuros ingresos.

Además de ser responsables del protocolo de ingreso de un preso en un centro penitenciario, los funcionarios también se encargan de realizar la salida permanente y las programadas o “permisos”, como se les suele llamar.

Labores de patrullaje en la prisión para mantener el orden

Si hablamos de la vida carcelaria, los funcionarios son esenciales para mantener el orden. En este sentido hay dos perfiles profesionales: el que se encarga de persuadir en favor del orden, y el que, dado el caso, se encarga de actuar para mantener el orden, incluyendo la inmobilización física del preso.

Registros de presos y celdas

Otra función de los trabajadores en prisiones es el mantenimiento de la vida carcelaria, y esto implica el control de los presos y celdas. Hay labores rutinarias cada semana, pero también puntuales y de urgencia como el registro de presas y celdas según órdenes de la dirección.

Ayuda a la rehabilitación de los presos

No todo en la responsabilidad de los funcionarios de prisiones es imponer cosas a los presidiarios. De hecho, existen puestos profesionales para trabajadores y educadores sociales, psicólogos y otros perfiles que se encargan de trabajar todo lo relacionado a la rehabilitación de los presos.

Mantener la higiene y seguridad de la prisión

Ser funcionario de prisiones también tiene que ver con desempeñar labores de limpieza en todo tipo de estancias y de obligaciones relacionadas con la seguridad en equilibrio con el propio trabajo que ya realizan las fuerzas de seguridad.

Entre las funciones de los primeros funcionarios está la de limpiar zonas comunes o asegurarse que los propios presos respeten los protocolos de seguridad para una mejor convivencia. En casos más precisos, existen funcionarios que supervisan el funcionamiento de la cocina y que los presos voluntarios respeten las normas de higiene pertinentes.

Atención gastronómica

En las cárceles no hay dinero. En su sustitución, existen las tarjetas de peculio, documentos que sirven para cargarse con un límite de gasto determinado y que se pueden utilizar para comprar tabaco y otros elementos dentro del economato de la prisión.

De ese economato se hacen cargo los funcionarios de prisiones, al igual que del bufé y de la posible cafetería para visitantes.

Tratar situaciones tensas como peleas en las cárceles

Hablemos de aspectos más peliagudos de los deberes de los funcionarios de prisiones: limitar la violencia en las mismas. Aunque, de forma general, cualquier trabajador o trabajadora en una cárcel suele recibir clases de autodefensa, son los funcionarios que trabajan en zonas comunes los que están más preparados física y psicológicamente ante situaciones de violencia.

En este sentido, existen distintos perfiles profesionales al respecto. Recordemos que en el sistema penitenciario existen tres grados: el primero, para los reclusos más peligrosos; el segundo para la gran mayoría y el tercero para presos que sólo pernoctan en el centro peninteciario. Obviamente, las habilidades psicológicas, preparación física y formación en métodos de mediación y reducción de personas violentas varían según el grado en el que se trabaje.

Hacer un seguimiento de los reclusos y realizar informes

La última de las funciones a destacar en las obligaciones de un funcionario de prisiones tiene que ver con el seguimiento a reclusos. Es cierto que esa labor se puede compaginar con el llamado “preso sombra” o presidiario que vigila que otro incluso no se dañe a sí mismo. Pero también es cierto que esa monitorización siempre está supeditada por un funcionario de prisiones que se encarga de elaborar informes y documentos para que psicólogos y trabajadores sociales los analicen.

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Con todo, en el año 2021, en las 88 cárceles que hay en España, se registraron algo más de 250 agresiones a funcionarios de distinta gravedad: desde insultos a agresiones físicas. Este porcentaje ha ido bajando durante los años y es uno de los más bajos del mundo.

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