¿Por qué es importante dominar un segundo idioma?

Hace años, aprender inglés, francés u otro idioma era recomendable. Hoy en día es prácticamente obligatorio tanto a nivel profesional como formativo debido a la globalización y, en último término, a la digitalización de las comunicaciones. Las razones de esta afirmación son variadas (podéis leer esta Mondly opinión al respecto), pero nosotros nos vamos a centrar en las cinco más importantes.

Aportamos fuentes y estadísticas para fundamentarlas.

Es una de las herramientas profesionales más valoradas

¿Para qué necesito hablar inglés u otro segundo idioma si no trabajo en el sector turístico?

Esta es una pregunta que se hacen muchos trabajadores al día de hoy cuando en los puestos en los que trabajan o aspiran a trabajar se les solicita saber una segunda lengua. Pues bien, como decíamos antes, la digitalización ha supuesto un gran cambio en nuestra forma de comunicarnos a nivel laboral y esto ha derivado en la internacionalización de muchas empresas o la posibilidad de vender productos a otros países.

Así, un auxiliar administrativo en una empresa del sector textil puede verse en la situación de tener que comunicarse con un proveedor o cliente que reside en Estados Unidos, y tener que hacerlo en inglés.

Por supuesto, el conocimiento de una segunda lengua, además de ampliar el horizonte laboral, también repercute positivamente en el salario. Y, aún más, si se conoce una lengua distinta al inglés, francés o alemán, como puede ser el chino, las oportunidades laborales son mucho mayores.

Se obtiene la posibilidad de trabajar en el extranjero

Al igual que las empresas que se han internacionalizado han superado mejor las últimas crisis económicas, los trabajadores y trabajadoras que dominan una segunda lengua también ha podido salir de su país para trabajar en otro.

Es el caso de España, como se puede ver en la imagen inferior, entre los años 2009 y 2017 el número de emigrantes a países como Reino Unido o Estados Unidos se duplicó.

Emigrantes españoles extranjero

Es cierto que parte de esa emigración volvió en los años posteriores gracias a la recuperación económica del país. Sin embargo, durante los años más duros de la crisis, los trabajadores que conocían otro idioma tuvieron la oportunidad de seguir trabajando y no acabar en la pobreza.

Aprender una lengua extranjera mejora las capacidades intelectuales

Nuestra mente es como un músculo al que hay que ejercitar para mantenerlo en forma, y uno de los modos de hacerlo es aprendiendo una lengua extranjera. Según este artículo de la UNIR, los beneficios tangibles de aprender un idioma son los siguientes:

  • Ayuda a mantener activas ciertas zonas del cerebro.
  • Fortaleza las conexiones neuronales. La mayoría de las personas que hablan más de un idioma consiguen llegar a la vejez con una mente más activa y sana.
  • Facilita la capacidad de realizar varias tareas al mismo tiempo.
  • Fortalece la atención.
  • Aumenta la capacidad de nuestra memoria.
  • El bilingüismo ayuda a una mejor recuperación de la salud del cerebro tras un ictus.
  • Por último, mejora notablemente la expresión oral, también en el idioma materno.

Se mejoran las relaciones interpersonales

Somos animales sociales y necesitamos de la interacción con otras personas. Si, además, lo podemos hacer en una lengua distinta a la nuestra, esa capacidad de empatía mejora. No sólo por tener la oportunidad de conocer a más gente sino por el hecho de poder entender otras formas de ver el mundo a través del lenguaje.

De hecho, si se profundiza en el conocimiento de otra lengua, se puede comprobar la relación que existe entre lenguaje y pensamiento. Es decir, la dimensión lingüística del ser humano influye en su estructura mental, comportamiento y forma de ver las cosas.

Habilita para conocer mejor otras sociedades

Visitar un país extranjero y no conocer la lengua autóctona reduce enormemente los movimientos a las zonas turísticas. Y en ellas es difícil conocer la realidad social de un país.

Por el contrario, cuando se hablan idiomas, especialmente el propio de una región, el número de lugares que visitar y personas que conocer aumenta. Además, se puede obtener información de primera mano sobre usos y costumbres de un lugar al poder conversar con los oriundos.

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Por último, también hay que recordar aprender una lengua no es una misión imposible. De hecho está al alcance de cualquiera. Tampoco es necesario salir del país para hacerlo gracias a las numerosas herramientas online que existen y academias disponibles para la formación presencial.

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