Camino de Santiago: ruta de Sarria

Por los caminos del norte de España, posiblemente han caminado personas de todas las nacionalidades del mundo. El Camino de Santiago se ha convertido para muchos en una experiencia a realizar al menos una vez en la vida. Ahora bien, ¿qué ocurre si no se cuenta con un mes libre para poder andar los 800 kilómetros que separan Saint Jean Pie de Port y se quiere conseguir la Compostela? Que para ello existen las rutas desde Sarria. Algo más de 100 kilómetros divididos en cinco cómodas etapas que, con un mínimo de forma, cualquiera puede realizar.

Preparativos para realizar la ruta Sarria-Santiago

Que sean pocos días no significa que no haya que prepararse un poco antes de partir a Sarria. Estos son algunos consejos:

  • Credencial de peregrinoIntenta andar durante una semana previa al viaje al menos un par de horas al día para obtener algo de forma y prevenir lesiones. Las tendinitis y las ampollas pueden aparecer en una sola jornada.
  • Carga con una pequeña mochila con unos kilos de peso. Fortalecerás la espalda para prevenir las contracturas.
  • Prepara un pequeño botiquín con analgésicos, antiinflamatorios y Betadine para curar posibles ampollas y rodaduras.
  • Carga sólo con lo necesario: los albergues están muy bien preparados y podrás lavar la ropa, obtendrás sábanas, etc.

Con estas precauciones, ya estarás listo para partir a Sarria. Puedes llegar en autobús o tren a la propia población lucense, o volar en avión a Santiago y luego desplazarte en autobús a Sarria.

Las rutas de Sarria a Santiago

Para muchos, esta última parte del Camino es la mejor. Nada que ver con la aridez de la “meseta”, todo lo contrario. De hecho, en estos más de 100 kilómetros descubrirás la verdadera naturaleza en el camino, en todas sus dimensiones, pero no adelantemos acontecimientos.

Vamos ya a comentar las cinco etapas desde Sarria a Santiago sin olvidar (muy importante) que debes sellar tu credencial al menos dos veces al día para poder obtener “la Compostela”.

Etapa Sarria-Portomarín

Como sólo tendréis que andar 22 kilómetros, si llegáis temprano a Sarria es recomendable que visites el casco viejo de la población, que de hecho es atravesado por la ruta Jacobea. Está en la parte alta y hay lugares muy interesantes como la Iglesia Santa Marina de Sarria, en estilo románico y un adelanto de los variados y antiguos templos que te encontrarás a lo largo de los próximos 100 kilómetros.

Ya en la ruta, en esta jornada podrás disfrutar de las típicas aldeas gallegas con hórreos incluidos y pequeñas pero muy antiguas iglesias como la Iglesia de Santiago de Barbadelo, o la de Santa María, en Ferreiros, a mitad de la jornada.

Bosques de castaños en SarriaOtro atractivo –en este caso natural– de la jornada son los frondosos bosques de viejísimos castaños que atravesarás.

Y al final de la jornada te encontrarás con el gran río gallego: el Miño, que en Portomarín se convierte en embalse, anega el antiguo pueblo y se atraviesa sobre un robusto puente que acaba en unas escalinatas que dan acceso a la parte alta y actual Portomarín.

En esta población, recomendarte visitar la Iglesia de San Nicolás, un templo en forma de torre y símbolo de la ciudad.

Etapa Portomarín-Palas de Reí

Castro prerromano CastromayorTras descansar en alguno de los albergues de Portomarín (tampoco te pierdas su gastronomía) tendrás 25 kilómetros hasta llegar a Palas de Rei. En la ruta, te recomendamos parar en Gonzar, a unos ocho kilómetros y donde se encuentra la Iglesia de Santa María.

A sólo un kilómetro y medio encontrarás Castromaior. Además de contar con una iglesia románica del siglo XII hay un resto arqueológico muy importante: un castro del pueblo de los Gaelleci y datado con más de 2.000 antigüedad, anterior a la llegada de Roma.

Antes de llegar a Palas de Rei, entre todas las aldeas y pequeños pueblos que te encontrarás, destacar Ligonde, donde se conserva un camposanto de peregrinos y la Casa de Carneiro, inmueble que hospedó a los dos primeros emperadores españoles Carlos V y su hijo Felipe II en sus viajes por la zona.

Tampoco faltarán los bosques de castaños y, ya en Palas, hay numerosos albergues y muy buenos restaurantes.

Etapa Palas de Rei-Arzúa

Es la etapa más larga, con casi 30 kilómetros y poco rompepiernas. De todas formas, terminadas las dos anteriores, seguro no te costará. En esta etapa dejarás Lugo atrás para adentrarte ya en la provincia de A Coruña.

Pulpo en MelideDurante la jornada destacar el Cabazo de O Coto, construcción similar a los hórreos; el puente medieval saliendo de Leboreiro y sobre el río Seco y, sobre todo, la población de Melide, parada obligatoria si quieres probar un buen plato de pulpo. El lugar más recomendado para hacerlo es la pulpería Ezequiel, con sus largas mesas típicas de Galicia. En Melide también converge el Camino Primitivo.

Antes de llegar a Arzúa, para descansar un poco, puedes parar en Ribadixo da Baixo, aldea con un albergue que cuenta con río y todo: el Iso. Sin entrar al albergue, puedes descansar en la orilla este del río.

Y ya en Arzúa, te encontrarás con los aventureros y aventureras que provienen del Camino del Norte.

Etapa Arzúa-Pedrouzo

Bosques eucaliptos Santa IreneVuelta a las etapas cortas: algo más de 19 kilómetros donde aumentan el número de aldeas, los albergues y pequeños restaurantes donde hacer parada como Oxén, donde se encuentra la iglesia de San Miguel de Cerceda.

Pero la zona más espectacular de la ruta son los bosques de eucaliptos que hay cerca de la población de Santa Irene. Son altísimos y están rodeados de infinidad de helechos.

Antes de llegar a Pedrouzo, un lugar de interés es la parroquia de Arca, en A Rúa.

Etapa Pedrouzo-Santiago de Compostela

Monte del GozoLo primero de todo, decirte que te organices para llegar a la Catedral de Santiago antes de las doce del mediodía, hora de la misa donde vuelan el famoso botafumeiro. Por supuesto, en esta última jornada, también podrás disfrutar de lugares como Lavacolla y su iglesia de San Pelayo. Pero el lugar más espectacular antes de llegar a la capital gallega es Monte de Gozo, desde donde ya se puede ver la Catedral.

Este complejo cuenta con un albergue con capacidad para más de 1.500 personas y fue construido para la visita del Papa Juan Pablo II. En la cúspide del monte hay un gran monumento, como el que puedes ver en la imagen.

Catedral de SantiagoEn este punto es posible que sientas emociones encontradas: alegría por llegar a Santiago y cierta tristeza por los momentos que has vivido durante esos cinco días: aquel peregrino con el que cenaste en un alberque y al que, posiblemente, no vuelvas a ver; el momento de regocijo religioso en una ermita con cientos de años de antigüedad, o la paz y serenidad que sentiste sentado en una roca contemplando la verde campiña gallega. Pero eso es el camino: espiritualidad, amistades intensas pero cortas, historia y el disfrute de la naturaleza.

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