Igualdad competitiva entre hombres y mujeres en el deporte

La mujer lleva algo más de tres generaciones participando de forma activa en competiciones deportivas, mientras que el hombre, si establecemos como primer gran evento deportivo la primera olimpiada griega (celebrada en el año 776 a.C.) lleva ejercitándose casi 2800 años. Esto ha provocado que, culturalmente, a lo largo de la historia, el deporte haya sido siempre “cosa de hombres”.

En este artículo, no se discute el derecho de las mujeres a participar de eventos deportivos -algo que no admite discusión- sino la posibilidad de que logren en un futuro no muy lejano marcas como la de los hombres o superiores en cualquier disciplina deportiva. Al día de hoy, eso no ocurre en la mayoría de ellas, pero hay que insistir en que la participación real de las mujeres en el mundo del deporte se produce desde 1928 (Juegos Olímpicos de Amsterdam), es decir, desde hace tres generaciones. En ese tiempo, las mujeres han conseguido reducir las marcas en diversas pruebas en un mayor porcentaje que los hombres. Ponemos un ejemplo.

100 metros lisos: Usain Bolt vs Florence Griffith

La presencia de los hombres en esta prueba (en los juegos olímpicos modernos) se produce desde la primera edición en 1896. Mientras que no fue hasta 1928, en las Olimpiadas de Amsterdam, cuando las mujeres empezaron a competir. Veamos la evaluación de las marcas en ambos sexos:

Hombres

  • Percy Williams: 10,80 s. Olimpiadas de Amsterdam, 1928.
  • Arny Hary: 10,20 s. Olimpiadas de Roma, 1960.
  • Jim Hines: 9,95 s. Olimpiadas de México, 1968.
  • Usaín Bolt: 9,58 s. Campeonato Mundial de Berlín, 2009. WR.
Mujeres

  • Betty Robinson: 12,20 s. Olimpiadas de Amsterdam, 1928.
  • Wilma Rudolph. 11,00 s. Olimpiadas de Roma, 1960.
  • Evelyn Ashford, 10,97 s. Olimpiadas de Los Ángeles. 1984.
  • Florence Griffith Joyner: 10,49 s. Trials de Indianapolis, 1988. WR.

Como se puede apreciar, desde 1928, las marcas femeninas se han reducido en mayor tiempo: de 12,20 segundos en Amsterdam al récord mundial de Griffith de 10,49 s… 1,71 segundos de diferencia. En el caso de los hombres, desde 1928 (10,80 s) hasta el récord de Bolt, la reducción de tiempo es menor: 1,22 segundos.

Aunque la diferencia entre las dos plusmarcas es de 0,91 segundos, no hay que olvidar que la mujer “acaba de llegar” al mundo de la competición deportiva en términos históricos y que en el mismo lapso de tiempo que los hombres (90 años) ha logrado acortar las marcas en más décimas.

Igualdad competitiva entre hombres y mujeres en el deporte

Al día de hoy, los expertos en deporte afirman que los hombres poseen mayor capacidad y tonicidad muscular, lo que les permite destacar en la mayoría de los deportes atléticos. Sin embargo, ¿quién puede afirmar que la mujer no pueda mejorar su condición muscular? Ya lo ha hecho desde 1928 y muchos en aquel entonces veían imposible que una mujer pudiera bajar de los 11 segundos en 100 metros lisos, y mucho menos llegar a los 10,49 s de Griffith. Por supuesto, en aquel entonces, que una mujer pudiera superar a los hombres en deportes como la vela o la hípica, como ya ocurre hoy, era inconcebible.

Para terminar, frente al determinismo físico que algunos afirman separa al hombre y la mujer (en términos de superior e inferior), si la mujer sigue practicando deporte a nivel competitivo, observando la evolución física en las últimas 3 generaciones, ¿por qué no se puede dar el momento en que la mujer iguale o, incluso, supere al hombre en pruebas deportivas de atletismo? Solo es necesario que, por ejemplo, un mayor número de mujeres apuesten por prepararse de forma profesional los 100 metros lisos, y de entre ellas, aparezca una atleta con una condiciones físicas mejores que las de Florence Griffith y pueda reducir la marca en unas cuantas décimas.

Es muy posible que para que esto se haga realidad, solo haya que esperar unas cuantas generaciones más.

Opiniones

comentarios

Jesús Sordo

Escritor y redactor web.

Translate »