Revista hispanoamericana: artÝculos actualidad, cultura, ciencias, ecologÝa y Derechos Humanos.

Revista hispanoamericana: artículos actualidad, cultura, ciencias, ecología y Derechos Humanos.



"Es infinitamente mas bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad.", Heinz Zschokke

Primera entrega:
El concepto tiempo-eje en la Era Axial

[Artículo revisado del publicado en la Revista Antropológica Homo homini sacra res en junio del año 2007.]

Hominización y humanización

De todos los lugares donde el ser humano se ha establecido y evolucionado económica y socio-culturalmente destacan asentamientos que, por sus condiciones geográficas y climáticas, han emergido de forma más próspera que otros: los valles de los ríos, las costas mediterráneas, etc.

Sin duda, el desarrollo de las distintas civilizaciones se ha servido de la ayuda de la naturaleza para la aparición de la agricultura, la domesticación de los animales y otra serie de avances. Esto, ha permitido crear comunidades más prósperas donde las personas pudieron dedicarse a actividades más intelectuales e iniciar el desarrollo del pensamiento. Tras cientos de miles de años de un proceso evolutivo de hominización y pequeños avances en el mundo del pensamiento, con este bagaje, tras la sedentarización y la emergencia de las civilizaciones comenzó otro proceso evolutivo al que podríamos llamar humanización.

El hombre perfecciona el uso del lenguaje.

40.000 A .C.

El hombre se hace sedentario. Cambia el clima. Nace la agricultura. 10.000 A .C.

Primeras civilizaciones (Sumeria, Indo, Creta, Egipto.) Ciudades. 3.500 A.C.

Era Axial. Tiempo-Eje (siglo VI a.C), según Jaspers. Aparece el pensamiento crítico. Se sientan las bases de las civilizaciones actuales y el pensamiento moderno. 800- 200 A .C.

Inicio de la Era Axial

La proto-epistemolog´┐Ża se desarrolla de forma concreta´┐Żen las culturas que nacen entre los paralelos 40 y 20, comenzando en el extremo oriental de Asia hasta el coraz´┐Żn de Europa: China, India, Persia, Babilonia, Egipto, Grecia, Roma, etc. Todas ellas, durante milenios, han contado con unas ventajas clim´┐Żticas que han permitido una evoluci´┐Żn como la citada en la tabla anterior. Entre estas culturas, en los albores de la historia (4.000 a.C.) se producen ciertos intercambios, aunque todav´┐Ża no muy intensos.

Andando en el tiempo, llegamos al milenio uno a.C. y concretamente al siglo VIII, momento en el cual, seg´┐Żn el fil´┐Żsofo y psic´┐Żlogo alem´┐Żn Karl Jaspers, comienza la Era Axial: verdadero eje de la historia humana.

El periodo que abarca desde el a´┐Żo 800 al 200 a.C.´┐Ży que en occidente corresponde a la ´┐Żpoca que cubre desde la aparici´┐Żn de las obras de Homero hasta el establecimiento de las escuelas postaristot´┐Żlicas, se caracteriza, principalmente, por el inicio de un profundo cambio donde el ser humano se hace plenamente consciente a nivel existencial y epistemol´┐Żgico, dando comienzo a un´┐Ż´┐Żproceso de espiritualizaci´┐Żn´┐Ż. La caracter´┐Żstica principal de este proceso religioso y filos´┐Żfico´┐Żes que el propio ser humano se convierte en sujeto y objeto de sus propias investigaciones.

Cambios en las sociedades antiguasSabios del Tiempo Eje - Era Axial

En el plano´┐Żcolectivo, la sociedad se vuelve m´┐Żs urbana. La crisis y la inestabilidad en la religi´┐Żn antigua se hace patente, especialmente en los siglos VI y V a.C. Estas dos centurias, para Karl Jaspers y dentro de la Era Axial (recordemos 800-200 a.C.), constituyen el Tiempo-eje (1). Y es precisamente en este periodo cuando se produce la aparici´┐Żn de la mayor´┐Ża de los grandes sabios de la antig´┐Żedad y la irrupci´┐Żn de sus doctrinas en todos los ´┐Żmbitos de la sociedad. Claro est´┐Ż, que esa renovaci´┐Żn se produce en un primer t´┐Żrmino en un n´┐Żmero reducido de pensadores y reformadores religiosos y pol´┐Żticos, para luego ir impregn´┐Żndose en los dem´┐Żs estratos de la sociedad y durante algunos siglos.

Tanta fue la fuerza y difusi´┐Żn de estos nuevos paradigmas filos´┐Żfico-religiosos, que a´┐Żn mantienen su vigencia a lo largo y ancho del mundo, y han definido en muchos aspectos a las civilizaciones´┐Żactuales. En este tiempo y en una l´┐Żnea geogr´┐Żfica entre los paralelos mencionados 40 y 20 se dan: la aparici´┐Żn del Budismo, el Tao´┐Żsmo, el Confucionismo y todas las posibles tendencias filos´┐Żficas, desde el escepticismo al materialismo, la sof´┐Żstica y el nihilismo, adem´┐Żs de la doctrina de amor universal de Mo zi o Mo ti; las Upshanidas, que sintetizan el vasto y complejo conglomerado de creencias hinduistas y la doctrina vital del jaina Mahavira; la doctrina de Zoroastro en Persia; la impronta de El´┐Żas, primero, y luego Jerem´┐Żas e Isa´┐Żas despu´┐Żs, en el juda´┐Żsmo, y el llamado paso del Mito al Logos en la Magna Grecia desde los presocr´┐Żticos a Plat´┐Żn.

Adem´┐Żs, en el aspecto sociocultural, se produjeron intercambios m´┐Żs profundos: la India entr´┐Ż en contacto real con China; Palestina con Babilonia y Grecia con Egipto. Aun as´┐Ż, no fue hasta las conquistas de Alejandro Magno sobre el imperio persa, cuando, de forma meditada, se produjeron aut´┐Żnticos enriquecimientos de unas doctrinas sobre otras gracias a la ambici´┐Żn del hijo de Filipo y disc´┐Żpulo de Arist´┐Żteles´┐Żpor alcanzar una´┐Żoikoum´┐Żne´┐Żhelen´┐Żstica o universalizaci´┐Żn de la cultura griega por todo el orbe.

Pero, seg´┐Żn Jaspers, la caracter´┐Żstica m´┐Żs importante de esta ´┐Żpoca en los ´┐Żtres mundos´┐Ż (oriente, oriente medio y la Helade griega), es que el hombre percibe de forma clara su propia existencia y la impotencia ante temas tan trascendentales e inevitables como la muerte. Al tiempo que integra sus propios l´┐Żmites vitales, tambi´┐Żn se ejercita en conseguir las metas m´┐Żs altas en el tiempo que le toca vivir, y de forma m´┐Żs concreta, en la posibilidad de superar, en vida, el sufrimiento que su propia consciencia le provoca. Si la reflexi´┐Żn le lleva a tal estado de ansiedad, es tambi´┐Żn la reflexi´┐Żn la que le permite buscar las soluciones a sus problemas. El pensamiento se vuelve objeto del propio pensamiento al tiempo que accede a lo universal.

Este nuevo y amplio panorama intelectual y espiritual produce intensos debates internos que se trasladan a lo interpersonal a trav´┐Żs de la dial´┐Żctica, lo que deviene en el desarrollo de la oratoria. Aparecen las divisiones y el partidismo, y casi el caos espiritual por la inquietud que nace de la discusi´┐Żn. Sin embargo, este caos inicial se va ordenando constituyendo las categor´┐Żas que, todav´┐Ża al d´┐Ża hoy, fundamentan en gran medida nuestro pensamiento y nuestra forma de convivir y organizaci´┐Żn social.

Como se ha puesto de manifiesto, especialmente en el ´┐Żpaso del mito al logos´┐Ż en el pensamiento griego, la era m´┐Żtica parece tocar a su fin, dando paso a otro tipo de visi´┐Żn hist´┐Żrica, cosmol´┐Żgica y vital del ser humano m´┐Żs impermanente, m´┐Żs intuitiva y racional. Desde Confucio, en el extremo oriente, a los fil´┐Żsofos griegos, la raz´┐Żn ilumina la existencia, y lo m´┐Żtico, v´┐Żlido para la organizaci´┐Żn individual y social hasta aquel entonces, se revisa de forma minuciosa para reedificarse bajo nuevos conceptos y categor´┐Żas. Caen los demonios que atemorizaban al hombre y se demuestra, mediante la raz´┐Żn, su inexistencia. La ´┐Żtica se alza como ciencia reflexiva sobre el comportamiento humano y se desecha la moral del miedo a los seres de ultratumba. Y sobre todo, y esto es extensivo a todas las latitudes donde se da este avance, el hombre busca la trascendencia, unirse a lo universal y m´┐Żs sublime: el Atman, el Tao, el Logos, el Nirvana o Dios.

La nueva sabidur´┐Ża creciente lleva a determinados individuos (Buda, el Tao, S´┐Żcrates etc.) a la investigaci´┐Żn ´┐Żtica y m´┐Żstica alcanzando ´┐Żlugares internos´┐Ż donde el ser humano no hab´┐Ża penetrado a´┐Żn. Se concretan los caminos por donde transita el sufrimiento, las razones que lo provocan y las v´┐Żas de salida para escapar de ´┐Żl, aumentando en calidad´┐Żel estado de bienestar espiritual. Al mismo tiempo, se busca c´┐Żmo mejorar la calidad de vida a nivel material y la organizaci´┐Żn social para una mejor convivencia. Son conocidas las medidas de Confucio, pr´┐Żcticamente paralelas a las de Cl´┐Żstenes en Grecia. Todo se reduce a investigar ante las nuevas posibilidades que nacen de la reflexi´┐Żn.

Fin de la Era Axial

Pese a todo, pese a la grandeza de esos objetivos, los siglos VI y V a.C., sin embargo, no logran acabar con la mentalidad m´┐Żtica, pues solo unos cuantos logran acceder a esa especie de ´┐Żiluminaci´┐Żn´┐Ż racional. La historia humana est´┐Ż llena de avances y retrocesos y el Tiempo-eje y la Era Axial acaban su recorrido con la emergencia de los imperios. No obstante, todos estos sistemas de pensamiento sobreviven como brazos intelectuales para esos superestados: el Imperio Romano se impregna de la cultura cl´┐Żsica; en China, la dinast´┐Ża Han instituye el confucionismo, y Asoka, el budismo. Los imperios se construyen por la fuerza de la espada, pero hay algo nuevo: tienden al esp´┐Żritu, a la revisi´┐Żn racional de su realidad y, entre ascensos y descensos, a un avance positivo desde el punto de vista individual y social.

Pese a los avances y retrocesos, y desde un punto de vista racional y espiritual, lo conseguido durante el Tiempo-eje´┐Żpermanece como los grandes cimientos de un gran edificio a construir por las generaciones futuras. Como si de una presa acu´┐Żfera se tratara, en los siglos VI y V a.C. se rebasaron los antiguos niveles de conciencia provocando un desbordamiento intelectual y espiritual que se canaliz´┐Ż durante varios siglos para aportar mejoras en este proceso de humanizaci´┐Żn en el que a´┐Żn nos encontramos.


Notas

(1) Karl Jaspers busca otra concepci´┐Żn de la historia m´┐Żs universal, donde el Tiempo-eje, objeto de estudio, sea el mismo para toda la humanidad, independientemente de su cultura. Este tiempo-eje hablar´┐Ża de un tiempo en el cual el hombre sufri´┐Ż una transformaci´┐Żn profunda sin el apoyo de una fe determinada o un elemento sobrenatural, es decir, un proceso de crecimiento intelectual y sobre todo espiritual.

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Segunda entrega: Hominización