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Autor del art�culo: Jes�s Sordo Medina

Jesús Sordo
Autor del artículo

Capítulos del libro:

1. Introducción - Historia de Ruanda.
2. La Guerra de Ruanda de 1990 A 1994.
3. Preparación del Genocidio.
4. Misión UNAMIR y los meses anteriores al genocidio.
5. Asesinato del Presidente Habyarimana.
6. El genocidio.
7. Reacciones internacionales ante el genocidio.
8. Los refugiados.
9. ¿Qué ocurrió con los Twa durante el genocidio?
10. El General Romeo Dallaire.
11. Tribunal Penal Internacional de Ruanda.
12. La visión africana del genocidio.
13. Notas finales.
14. Bibliografía.

 

Misión UNAMIR y los meses anteriores al genocidio

Antecedentes y preparación del genocidio

Llegada del General Dallaire a RuandaDallaire aterrizó en Kigali el 19 de agosto de 1993 y aunque tuvo una cálida bienvenida por parte de miembros del Movimiento Democrático Republicano (MDR), se encontró con una situación compleja. No obstante, tanto el general como los políticos moderados ruandeses confiaban en que las Naciones Unidas pronto aprobarían el envío de más tropas. Dallaire incluso aseguró que para el 10 de septiembre de 1993, una misión mayor que UNOMUR estaría en el país. El general, también responsable de los observadores que se encontraban en la frontera entre Ruanda y Uganda, tenía una misión más importante: recabar toda la información posible sobre el terreno y a través de entrevistas para elaborar un informe completo para el envío de la prometida y esperada nueva misión.

Hotel de las Mil Colinas, RuandaDurante doce días, Dallaire se entrevistó con la mayoría de los líderes políticos del país, representantes de agencias internacionales y los propios trabajadores de la ONU. Pese a la buena disposición del general y su equipo de dieciocho hombres, el trabajo era excesivo para los pocos recursos que la ONU poseía en Ruanda. No obstante, establecieron su pequeño Cuartel General en una habitación del Hotel Las Mil Colinas. Contaban con el material informático justo, unos mapas turísticos para planificar los movimientos en el país y poco presupuesto para contratar a personal ruandés para que les ayudara. (1)

Dallaire, a falta de apoyo logístico de la propia ONU, contó con la ayuda Amadou Ly, un senegalés miembro de las Naciones Unidas que ya llevaba tres años en Ruanda y que le proporcionó desde material administrativo hasta vehículos para sus traslados. Ly, reconoce Dallaire, fue la primera persona que le advirtió seriamente de la presencia de la milicia y su extremismo.

Faustin TwagiramunguSus primeras entrevistas importantes fueron con la ministra Agathe Uwilingiyimana y el primer ministro Faustin Twagiramungu, los cuales estaban muy esperanzados con la llegada de la ONU, así como los representantes de los gobiernos francés, ruso y otras delegaciones que, pese a no aportar ningún contingente militar a la futura misión, insistían también en la necesidad de la llegada de la ONU lo antes posible. El comportamiento de Francia a partir de entonces fue turbador para Dallaire, ya que mantenían en Ruanda a medio batallón de para-comandos para la protección de los extranjeros sin que en ningún momento del genocidio aportaran efectivos a la misión UNAMIR.

Una de las entrevistas que Dallaire recuerda con más intensidad fue su desplazamiento a la zona desmilitarizada en el norte de Ruanda, un área de pocos kilómetros cuadrados donde se hacinaban 60.000 personas desplazadas, en su mayoría tutsis y donde se encontraban los líderes del FPR, con Paul Kagame, su comandante, al frente.

Campo de refugiados en RuandaDallaire describe su llegada como una frustrante experiencia: el olor a orín, heces y muerte le sobrecogió. La gente estaba hacinada en pequeñas tiendas cubiertas con plásticos azules y el desorden era absoluto. Una joven, miembro de la Cruz Roja, consciente de que se acercaban, les acompañó. En la travesía, esta cooperante belga les mostró la crudeza de la vida de estos refugiados que morían sin cesar y algunos en la más absoluta soledad. Dallaire advirtió entonces la terrible situación en la que se encontraba Ruanda y que su misión reclamaría lo mejor de él y su contingente. La calamitosa situación de aquel lugar tenía su origen en la guerra que durante tres años asoló Ruanda y había provocado una cantidad ingente de refugiados que no disponían de ayuda humanitaria para sobrevivir. Pasado el campamento, la comitiva de Dallaire alcanzó el territorio dominado por el FPR (repleto de minas) que le acogió con una pequeña recepción.

Paul KagamePronto Dallaire se reunió con los tres líderes del Frente Patriótico Ruandés: Alexis Kanyarengwe, Pasteur Bizimungu (ambos hutus) y el propio Paul Kagame, al que los medios de comunicación calificaron como el «Napoleón en África», dada su astucia y capacidad estratégica. En la reunión, todos convinieron en la necesidad de que los Acuerdos de Arusha se vieran cumplidos bajo mandato de la ONU pero con una importante presencia de la OUA. Una de las prioridades más importantes para el FPR era la repatriación de más 600.000 personas que se encontraban en la zona desmilitarizada del norte de Ruanda y sur de Uganda. Para Dallaire, aquellos cientos de miles de personas podrían acabar viviendo en las mismas condiciones que los refugiados que acababa de ver en su viaje al norte.

Por aquel entonces, la vigente misión UNOMUR, de la que Dallaire era supervisor, tenía la responsabilidad de vigilar el transito de armas y soldados del FPR en la frontera entre Ruanda y Uganda. El general era consciente de las dificultades de esa misión dado el escaso número de personal, la problemática de transitar por los caminos y la poca información que Kagame y sus subordinados le ofrecían. No obstante, Dallaire pudo comprobar que la disciplina de las tropas del FPR era suficiente para afrontar un posible combate, aunque no poseyeran los recursos logísticos necesarios.

Deogratias NsabimanaTras la visita al campamento del FPR, la comitiva de Dallaire se dirigió a la zona oeste de la zona desmilitarizada donde se encontraba el RGF, la Fuerzas Militares Ruandesas, al mando del General de división Dèogratias Nsabimana quien había participado en la última etapa de la Guerra de Ruanda. El área, que Dallaire sobrevoló en helicóptero, estaba cerca de Ruhengeri, la ciudad natal de Habyarimana y cerca de las Montañas de Virunga. Allí se encontraban parte de las fuerzas de élite del ejército ruandés que contrastaban con la falta de preparación, disciplina y moral del ejército regular. Otro aspecto sobre el que Dallaire pone el acento es el uso que el RGF hacía de los menores, a los cuales usaba para labores de limpieza e instruía como soldados.

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(1) ROMÉO DALLIARE, Shake hands with the devil: the failure of Humanity in Rwanda, Arrow Books Limited, United Kingdom , 2003, pp 59.


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