Breve historia de Gijón (Xixon)

Aunque todos dejaron en la tierra de Asturias su poso cultural, ni celtas, ni romanos, ni suevos, visigodos o musulmanes lograron dominar completamente a los correosos pueblos de la zona: astures, pésicos o lugones. Por eso Asturias se ha mantenido desde la Edad de Hierro como una zona de España con usos y costumbres antiguos y una mitología pagana casi propia.

Ni quisiera el cristanismo en la Edad Media, época de máximo dominio, logró eliminar del lenguaje y sustrato cultural astur el paganismo religioso y fantástico. Como mucho, el cristianismo decimos, logró sincretizar algunas de sus figuras religiosas con las que desde mucho antes se educaba a la gente en lo mítico y lo maravilloso. Por esa razón, porque Asturias es irreductible e infranqueable, esta tierra es un lugar que merece la pena visitar, y en el caso de este artículo, ya que hacer historia de todo el principado nos llevaría mucho tiempo, nos vamos a centrar, recogiendo información de aquí y allí, en algunos de los  lugares de interés que hoy ofrece la ciudad de Gijón, la población más grande del Principado con más de dos mil quinientos años de historia datada.

Influencia Celta

Museo Arqueológico y Natural del Campa Torres

Antes de la llegada de las primeras oleadas Celtas – a los que los griegos llamaban keltoi  – a mitad del milenio uno a.C. los astures ya existían como pueblo diferenciado del cántabro y ya poseían sus ritos, del todo paganos, claro. Estos, no obstante, se fueron sincretizando con el sistema de creencias Celta y, de aquella época, afirman muchos autores, proviene el panteón féerico y pagano actual por el que Asturias es también famosa . Aquellos seres que componen la mitología astur pre-romana, como es la Xana, el Nuberu o la Guaxa , tienen además una equivalencia evidente con otros entes fantásticos en lugares como Irlanda, el norte de Francia o zonas de Escandinavia, lugares donde los Celtas ejercieron influencia. Por ello, es razonable destacar la relación de Asturias y el norte de la península ibérica con los Celtas.

En relación a este punto, para poder acercarse un poco más a la herencia pre-romana que aun pervive en Gijón, existe desde 1989 el Museo Arqueológico y Natural del Campa Torres , un espacio a unos siete kilómetros al noroeste de Gijón que ha integrado los yacimientos arqueológicos de época celta con la conservación del entorno. Este gran museo natural se divide en una zona de recepción donde se puede acceder a todo tipo de información, el propio museo exterior e interior, con los famosos castros entre otros yacimientos y el faro.

Periodo Romano

Antes de la llegada del cristianismo, otro tipo de paganismo, el greco-romano, se enfrentó al que los astures ya poseían y con influencia celta. Aun así, un panteón y otro no eran tan diferentes: el señor astur de la tormenta, el granizo y las tempestades, Nuberu , no es muy diferente de la deidad romana Júpiter -el Zeus griego – al que también se le otorgaba, en un principio, el dominio sobre el cielo y los ciclos agrarios.

Villa romana de VeranesPero Roma dejó sobre todo infraestructuras en la zona, como la Villa romana de Veranes , construida ya en el periodo del Bajo Imperio romano hacia finales del siglo IV d.C., ubicada a solo doce kilómetros de Gijón y que mantiene en pie bastantes edificaciones en un espacio de diez hectáreas.

Esta villa se divide en dos zonas: una urbana donde se alojaban los habitantes de la villa y otra rústica, donde se cultivaba y mantenía la ganadería.

Todo el complejo se han convertido en un museo exterior y este cuenta con una zona de recepción donde también hay muestras de restos arqueológicos.

Muralla RomanaOtro lugar de interés en la ciudad de Gijón es el Yacimiento arqueológico de Cimadevilla que se compone de las Termas romanas en Campo Valdés,  que pudieran haberse empezado a construir entre los siglos I y II d.C; una fábrica de salazón, construida posteriormente a caballo entre los siglos III y IV d.C., y los restos de una muralla defensiva de casi un kilómetro de diámetro que protegía al poblado romano (Imagen izquierda). En la imagen de abajo podemos ver los restos de las termas.

Termas romanas de Gijón

Periodo bárbaro

Como todos sabemos, a la caída del Imperio Romano le siguió la emergencia de los llamados «pueblos bárbaros» y en la península ibérica fueron a parar los Suevos, Vándalos y finalmente los Visigodos, los cuales acabaron dominando gran parte de la Hispania romana. En relación a Asturias y Gijón , antes de la emergencia visigoda, fueron primero los Vándalos y luego los Suevos lo que se establecieron en la zona a partir de la primera mitad del siglo V d.C . abarcando los territorios del norte de Portugal, Galicia y norte de León y Asturias. De esta época agitada, no obstante, se tiene poca información ya que los restos arqueológicos o escritos son casi inexistentes. Hay que entender que la presencia de los pueblos llamados «bárbaros» en Asturias, y en concreto en Gijón, no fue muy extensa : algunas décadas tanto vándalos como Suevos y no más de cien años los visigodos, pueblo bastante errante que no estableció la capital del Reino en Toledo (fundado en el año 507) hasta el reinado de Atanagildo (555-567). Por lo que en zonas como Asturias , aunque se produjo la influencia visigoda bajo dominio del rey Sisebuto, no quedaron muchos restos antes de la disolución precipitada del reino en el 713 con la llegada de los musulmanes .

Periodo musulmán

Si el periodo visigodo fue corto, el musulmán aun lo fue más. La llegada a Asturias de los musulmanes se produjo en el año 713 y precisamente Gijón se convirtió en la capital de los dominios trascantábricos bereberes al mando de Munuza. Este asentamiento, muy temporal, aguantaría hasta el 718 o 722 cuando Pelayo , un líder local, según unos, o con posible origen Visigodo, según otros, gana la batalla de Covadonga creando de paso el Reino de Asturias y comenzando por aquel lado la llamada Reconquista.

Durante la lucha por repeler a los musulmanes, el rey permaneció en Gijón durante un tiempo hasta que finalmente estableció la capital de la corte en Cangas de Onís, donde falleció.

De su paso por Gijón, ha quedado sólo rastro histórico que hoy se reivindica en forma de monumentos como la estatua a Pelayo en la Plaza del Marqués – Campo Valdés, en el casco antiguo de Gijón:

Monumento a Pelayo Plaza del Marqués, en Gijón

Época Medieval

A partir del abandono de Gijón por parte de los musulmanes la ciudad pierde importancia aunque sigue existiendo como población y de hecho se sabe de la existencia de ermitas e iglesias románicas en la propia ciudad y alrededores.

Una de las que aún se conservan es la Iglesia de San Andrés de Ceares, del siglo XII, ubicada en la calle Niort, en Gijón este , y que aunque ha sufrido multitud de remodelaciones y adaptaciones en los últimos novecientos años aun conserva el trazado románico compuesto de nave única, cabecera en semicírculo con un tramo recto que la precede.

Iglesia de San Andrés en Gijón

Además de esta iglesia románica, en la comarca o área metropolitana de Gijón existen un número importante de templos románicos que dan fe de la actividad poblacional en la zona.

Pero es a partir de 1270 cuando Alfonso X el Sabio otorga la calidad de Puebla a Gijón y la ciudad empieza a desarrollarse. Con tal mala suerte que  en los albores de siglo XV queda casi destruida por los enfrentamientos entre los partidarios de Pedro I el Cruel y Enrique de Trastámara por el trono de Castilla que deja vacante Alfonso XI tras su muerte.

Pese a esto, algo se queda en la ciudad y es el antiguo barrio de Cimadevilla o barrio antiguo de la ciudad , ya poblado en tiempos romanos y el cual va a sobrevivir desde entonces y convertirse en una de las zonas más interesantes de la ciudad de Gijón. Uno de esos lugares es la Iglesia Mayor de San Pedro, templo construido a mediados del siglo pasado sobre otro de origen gótico del siglo XIV, ubicado al final del paseo marítimo -en el llamado Campo Valdés- y que domina el casco antiguo de Gijón. Bajo esta iglesia se encuentran también las Termas Romanas que hemos mencionado anteriormente.

Iglesia San Pedro Gijón

Casa museo natal de JovellanosTambién en el barrio de Cimadevilla se encuentra el puerto, tan antiguo como la ciudad; la Torre del Reloj, antiguo ayuntamiento, luego cárcel y finalmente demolida para luego ser levantada de nuevo sobre la muralla romana; o la casa natal y museo del ilustrado español Jovellanos, natural de Gijón y quien, en el siglo XVIII y XIX, fue el verdadero impulsor de la ciudad ya que diseñó el proceso de industrialización con el puerto de El Musel, los Astilleros y otras instalaciones para convertir a la ciudad en el motor industrial de Asturias.

Por esta época, en la ciudad se construyeron edificios como el Palacio del Conde de Revillagigedo que hoy es el Centro Internacional de Arte Cajastur, sin duda el más importante de la ciudad.

Universidad laboral de Gijón

De aquel desarrollo devino, ya en el siglo XX , la construcción de edificios emblemáticos como la Universidad Laboral de Gijón (construida entre 1946 y 1956), a escasos tres kilómetros del centro de la ciudad, y que presume de ser el edificio más grande de España con 270 000 metros cuadrados, lo cual merece una visita. Otros lugares ya creados en los últimos cuarenta años son el acuario de la ciudad, su jardín botánico, el Museo del Ferrocarril  o el del Pueblu d’Asturies, donde se recogen lo usos y costumbres del pueblo astur en el último siglo que y que se convierten en un mosaico muy interesante de todo lo que la ciudad ha ido recogiendo desde tiempos remotos.

Mapa con los lugares de mayor interés en Gijón

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