Instituciones internacionales que se ocupan de los refugiados

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Capítulo III

INSTITUCIONES INTERNACIONALES QUE SE OCUPAN DE LOS REFUGIADOS

Dr. Diego Fabio Piacenza

Abogado y profesor de Derechos Humanos de la UNR – Rosario – Argentina.

17 de septiembre de 2012

Dr. Diego Fabio Piacenza

Sumario: 1.- Introducción; 2.- Administración de Socorro y Reconstrucción de las Naciones Unidas; 3.- Organización Internacional de Refugiados; 4.- La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados; 5.- La primera prueba importante que tuvo que superar el ACNUR: la crisis húngara de 1956; 6.- Organizaciones no gubernamentales que se ocupan de los refugiados


1.- Introducción.

Emblema del IFCR

Emblema de la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja (Federación Internacional) (IFRC)

La asistencia a los refugiados y desplazados ha estado en manos de distintos organismos humanitarios, como la Liga de las Sociedades de la Cruz Roja, en las primeras épocas; y luego, participaron en esta problemática, la Administración de las Naciones Unidas de Socorro y Reconstrucción ( UNRRA), posteriormente sustituida por la Organización Internacional de Refugiados; que fueron las antecesoras directas de la creación de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los refugiados (ACNUR), junto con los procesos que desembocaron en la adopción por la ONU, en 1951, de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados, piedra angular de la protección internacional de los refugiados desde entonces.

El ACNUR, fue creado el 1 de Enero de 1951, por la Asamblea General de la ONU y como un órgano subsidiario de la misma. Sus funciones principales fueron calificadas por el Estatuto de la Oficina como de carácter “enteramente apolítico” y “humanitaria y social”; aunque ciertos analistas han afirmado que, “dado que el ACNUR es un órgano subsidiario de la ONU, sometido al control formal de la Asamblea General, nunca puede ser del todo independiente de los órganos políticos de las Naciones Unidas”. (1)

Acnur

ACNUR, la agencia de la ONU para los refugiados

Destacamos que a pesar de que la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948 y la Convención Americana sobre Derechos Humanos de 1969, habían consagrado el derecho de toda persona a buscar asilo y a disfrutar de él; los Estados que redactaron la Convención de la ONU, conferían mayor importancia a la preservación de su derecho soberano a autorizar la entrada en su territorio y por ende no estaban dispuestos a reconocer un derecho de asilo incondicional en esta nueva Convención jurídicamente vinculante. Es por ello que, la nueva Convención no contiene ninguna mención al “derecho de asilo”. Sin embargo, una de las disposiciones y elemento central de la Convención es la obligación de los Estados partes de no expulsar ni devolver a un refugiado a otro Estado donde pueda peligrar su vida o su libertad, lo que se conoce como el principio de la no devolución o prohibición de expulsión y de devolución (refoulement), definido en el “artículo 33” (2) de la Convención. Si bien, la Convención sobre el Estatuto Internacional de los Refugiados de 1933, fue el primer instrumento internacional en el que se hizo referencia al principio de que los refugiados no debían ser devueltos a su país de origen, sólo fue ratificada por ocho Estados. Otro instrumento internacional pertinente fue la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados procedentes de Alemania de 1938, que sólo recibió tres ratificaciones. Por contraste, la fuerza de la Convención de la ONU sobre los Refugiados de 1951 radica en el gran número de ratificaciones que ha obtenido en todo el mundo.

El principio de no devolución está contenido también, en el artículo 3 de la Convención de la ONU contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes.

2.- Administración de Socorro y Reconstrucción de las Naciones Unidas. En el período inmediatamente posterior a la Segunda Guerra Mundial se produjo uno de los mayores desplazamientos de población de la historia moderna. En mayo de 1945, se calculaba que en Europa había más de 40 millones de personas desplazadas, sin contar a los alemanes que habían huido del avance de los ejércitos soviéticos en el Este y los trabajadores forzosos extranjeros que estaban en la propia Alemania. Por otra parte, en los meses siguientes, 13 millones de personas de etnia alemana, fueron expulsadas de la Unión Soviética, Polonia, Checoslovaquia y de otros países de Europa oriental. A todos ellos, había que sumar al más de un millón de rusos, ucranianos, bielorrusos, polacos, estonios, letones, lituanos y personas de otras nacionalidades que huyeron del dominio comunista cuando se hizo patente que el líder soviético Josef Stalin estaba imponiendo un nuevo totalitarismo. Mientras tanto, tras la retirada nazi, se desencadenó la guerra civil en Grecia y otros conflictos en el sudeste de Europa que comenzaron a generar decenas de miles de refugiados.

Estos movimientos de personas en todo el continente europeo, suscitaron preocupación en las potencias aliadas, que mucho antes de que finalizase la guerra reconocieron que la liberación de Europa conllevaría la necesidad de abordar éste trastorno masivo y por lo tanto, en 1943 se creó la Administración de las Naciones Unidas de Socorro y Reconstrucción (ASRNU o UNRRA United Nations Relief and Rehabilitation Administration), que en 1947 fue sustituida por la Organización Internacional de Refugiados.

La UNRRA se creó con el mandato de asistir en el socorro y la reconstrucción de las zonas devastadas y no como organismo específico para los refugiados; se ocupaba de todas las personas desplazadas por la guerra y no sólo a las que habían huido de sus países de origen. Entre 1944 y 1945, la UNRRA proporcionó ayuda de emergencia a miles de refugiados y desplazados en las zonas que estaban bajo control de los aliados; y finalizada la guerra, se dedicó sobre todo a las labores de repatriación. Sin embargo, su prestigio y capacidad para obrar se vieron frustrados debido a su imposibilidad de actuar con independencia de las fuerzas aliadas.

La operación de repatriación fue haciéndose cada vez más polémica; entre las personas repatriadas, muchas de ellas, especialmente los ucranianos y los procedentes de los Estados bálticos, no querían retornar pero fueron devueltos sin prestar mucha atención a sus deseos.

En 1946 surgió un debate sobre si la UNRRA debía o no proporcionar asistencia a las personas que no querían ser repatriadas Dentro de las propias Naciones Unidas, el tema se convirtió en una cuestión política de envergadura y fue uno de los asuntos más polémicos que se suscitaron en el Consejo de Seguridad de la organización durante sus primeros años de existencia.

3.- Organización Internacional de Refugiados. Fue creada en 1947, para asumir las tareas de la UNRRA, con un mandato provisional que abarcaba repatriación, identificación, registro y clasificación, atención y asistencia, protección legal y política, transporte, reasentamiento y reinserción de los refugiados; aunque la labor de la OIR se circunscribía a ayudar a los refugiados europeos, fue el primer organismo internacional que abordó de forma exhaustiva todos los aspectos relativos a la cuestión de los refugiados.

La Constitución de la OIR incluía la afirmación de que el principal objetivo de la organización era “alentar y favorecer, de todas las maneras posibles, el pronto regreso de los refugiados a su país de nacionalidad o a su anterior residencia habitual”. (3)No obstante, la resolución de la Asamblea General por la que se creó la OIR indicaba que “no será obligado a regresar a su país de origen ningún refugiado o persona desplazada que exprese razones válidas en contra de dicho regreso”. (4)

La Organización ayudó a reasentar a más de un millón de refugiados en terceros países (como Estados Unidos, Australia, Israel, Canadá y diversos países latinoamericanos), repatrió a 73.0000 e hizo gestiones a favor de 410.000 que permanecieron desplazados en sus países de origen. Uno de los motivos por los cuales fueron acogidos los refugiados en los mencionados países fue el beneficio económico que significaba, al aportar mano de obra barata.

Sin embargo, la OIR no pudo poner fin al problema de los refugiados, y como consecuencia mucho antes de expirar el mandato de la OIR se iniciaron conversaciones sobre el establecimiento de una organización que la sucediera; finalmente la OIR se clausuró oficialmente en febrero de 1952.

4.- La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) . Al final de los años cuarenta se produjo un endurecimiento del enfrentamiento de la Guerra Fría, que dominaría las relaciones internacionales en los siguientes cuarenta años. El bloqueo de Berlín de 1948-1949 fue seguido, en rápida sucesión, de la explosión de la primera bomba atómica soviética, la formación de dos Estados alemanes, la creación de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, la victoria de Mao Zedong en China y el inicio de la guerra de Corea en 1950. Cada vez era más evidente que la cuestión de los refugiados no era un fenómeno temporal de la posguerra. Las nuevas crisis estaban generando nuevos flujos de refugiados, como había sucedido tras la toma del poder de los comunistas en varios países, desde Checoslovaquia hasta China. Al mismo tiempo, el Telón de Acero entre la Europa oriental y la occidental limitaba la circulación entre ambos bloques.

Las tensiones ideológicas de la Guerra Fría impregnaron las negociaciones en el seno de las Naciones Unidas sobre la creación de un nuevo órgano de la ONU para los refugiados . La creación de dicho órgano había sido aplazada por diversas partes interesadas, incluido el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y la Unión Soviética que boicoteó muchas de las negociaciones. Además surgieron grandes divergencias entre las propias potencias occidentales.

Por su partes, los Estados de Europa occidental más afectados por la presencia de los refugiados, junto con Pakistán y la India, (los cuales habían recibido a millones de refugiados tras la partición de la India en 1947), eran partidarios de un organismo para los refugiados fuerte, permanente y con múltiples fines, y propugnaron la creación de un Alto Comisionado independiente con capacidad para recaudar fondos y repartirlo entre los refugiados.

En diciembre de 1949, la Asamblea General de la ONU decidió, crear la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) durante un período inicial de tres años, a partir del 1 de enero de 1951, como órgano dependiente de la Asamblea General en virtud del artículo 22 de la Carta de la ONU. Dicho mandato se ha prorrogado habitualmente por períodos sucesivos de cinco años, desde entonces; y se encuentra ubicada en Ginebra, Suiza.

Las principales funciones del ACNUR quedaron establecidas en dos aspectos: en primer lugar, proporcionar protección internacional a los refugiados; y, en segundo lugar, buscar soluciones permanentes al problema de los refugiados ayudando a los gobiernos a facilitar su repatriación voluntaria o su asimilación dentro de unas nuevas comunidades nacionales.

Según La Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, en su Folleto Informativo Nº 20, el ACNUR cumple sus funciones de protección por los siguientes medios:

•  promoviendo la conclusión y ratificación de convenios internacionales y vigilando su aplicación;

•  promoviendo medidas destinadas a mejorar la situación de los refugiados y a reducir el número de los que requieren protección;

•  asistiendo en los esfuerzos por fomentar la repatriación voluntaria de los refugiados o su asimilación a nuevas comunidades nacionales;

•  promoviendo la admisión de los refugiados en los territorios de los Estados;

•  facilitando el traslado de los haberes de los refugiados; obteniendo de los gobiernos información acerca del número y la situación de los refugiados que se encuentran en sus territorios y de las leyes y reglamentos que les conciernen;

•  manteniéndose en contacto permanente con los gobiernos y las organizaciones intergubernamentales interesadas;

•  estableciendo contacto con las organizaciones privadas que se ocupen de cuestiones de refugiados, y;

•  facilitando la coordinación de los esfuerzos privados, entre otras.

Es de destacar que en sus comienzos el ACNUR, sufrió severas limitaciones en el ámbito funcional y de la autoridad de la misma, como resultado del deseo de los Estados Unidos y de sus aliados occidentales de crear un organismo internacional para los refugiados que no constituyera una amenaza para la soberanía nacional de las potencias occidentales ni les impusiera ninguna nueva obligación económica, como se ha expresado por distintos analistas. (5) Y a pesar de que a la nueva organización se le dio el derecho a pedir contribuciones voluntarias, los Estados Unidos, lograron que la aprobación de la Asamblea General fuera un requisito previo para formular dichos pedidos.

Como consecuencia, el ACNUR quedó bajo la dependencia de un pequeño presupuesto administrativo de la Asamblea General y de un reducido «fondo de emergencia». El gobierno de los Estados Unidos se negó inicialmente a hacer contribuciones a este fondo, al considerar que el ACNUR no era, bajo ningún concepto, el organismo más apropiado para encauzar fondos. En su lugar, decidió financiar su propio programa, el United States Escapee Program , y “el Comité Intergubernamental para las Migraciones Europeas.” (6) Financiaban también al “Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente” (7) (OOPS) y al Organismo de las Naciones Unidas para la Reconstrucción de Corea (UNKRA), que prestaba asistencia a los millones de personas desplazadas por la guerra de Corea.

Así, el ACNUR sufrió las limitaciones impuestas por la escasez de fondos desde el principio. Sin embargo, desarrolló una asociación cada vez más eficaz con organizaciones de voluntarios. La primera suma de dinero importante puesta a disposición del ACNUR no procedió de los gobiernos, sino de la Fundación Ford, de los Estados Unidos, que en 1951 entregó a la organización 3,1 millones de dólares; y la rígida oposición que mostró inicialmente la Unión Soviética al ACNUR también comenzó a cambiar a mediados de los años cincuenta.

No podemos dejar de mencionar que los derechos y obligaciones establecidos en la Convención de la ONU sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951 constituyen el núcleo de la labor del ACNUR.

La mencionada Convención, definió a los refugiados, no si antes suscitar una gran polémica, habida cuenta de que la Convención creaba nuevas obligaciones que serían vinculantes en virtud del Derecho Internacional; y los Estados que participaban en su proceso de elaboración se propusieron limitar la definición a las categorías de refugiados respecto de los cuales estaban dispuestos a asumir obligaciones legales. Finalmente se encontró una fórmula que satisfizo a todas las partes, acordándose una definición general, aplicable universalmente, basado en los “fundados temores de una persona de ser perseguida”. Al mismo tiempo, se establecieron dos importantes limitaciones al alcance de la Convención. En primer lugar, los beneficios de ésta no se aplicarían a las personas que se convirtieran en refugiados como consecuencia de acontecimientos ocurridos con posterioridad al 1 de enero de 1951, aun cuando reunieran los demás requisitos de la definición. En segundo lugar, al convertirse en parte de la Convención, los Estados tenían la posibilidad de formular una declaración en la que limitasen sus obligaciones asumidas en virtud de la Convención a los refugiados europeos.

5.- La primera prueba importante que tuvo que superar el ACNUR: la crisis húngara de 1956. El éxodo de refugiados procedentes de Hungría producido tras la represión de la Unión Soviética del levantamiento de 1956 proporcionó al ACNUR su primera experiencia de trabajo con el Comité Internacional de la Cruz Roja (en Hungría) y con la Liga de Sociedades de la Cruz Roja (en Austria).

Durante 1956 y 1957, el ACNUR llevó a cabo una operación de ayuda de emergencia de gran envergadura, en la que atendió a los refugiados húngaros en Austria y Yugoslavia, y ayudó a su reasentamiento en 35 países de todo el mundo, así como a la repatriación voluntaria de algunos a Hungría. De este modo, el ACNUR, saldría de la crisis que se convirtió en uno de los hitos importantes de la Guerra Fría, muy reforzado y con un prestigio internacional considerablemente mayor.

Para situarnos históricamente y comprender en que contexto actuó el ACNUR, debemos considerar que la crisis húngara tiene sus raíces en el deshielo que se produjo en Europa oriental y en la Unión Soviética tras la muerte de Stalin en marzo de 1953. El régimen comunista que había tomado el poder en Hungría entre 1947 y 1948 había sido dirigido por uno de los seguidores más próximos de Stalin en Europa oriental. En 1949, este régimen había iniciado una serie de juicios para demostrar su poderío, que desembocaron en la ejecución de muchos destacados comunistas.

El famoso discurso pronunciado por Nikita Jruschov ante el XX Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética, en febrero de 1956, en el que reconoció que Stalin había cometido graves errores, no sólo conmocionó a la Unión Soviética, sino a todo el mundo comunista. Su compromiso específico de reevaluar las relaciones de la Unión Soviética con sus países satélites vecinos tuvo consecuencias espectaculares, especialmente en Polonia y Hungría.

En Polonia, las manifestaciones y huelgas de junio desembocaron en un cambio de gobierno y en una liberalización del régimen cuidadosamente calibrada que Moscú aceptó a su pesar.

En Hungría, en cambio, el intento de reforma tuvo un resultado trágico. Al principio, el régimen pareció reconocer la necesidad de la reforma y nombró con reticencias primer ministro a Imre Nagy. No obstante, las manifestaciones populares de octubre de 1956 revelaron una desaprobación generalizada del propio régimen y el odio a su policía secreta. El movimiento culminó en una rebelión total en octubre, en la cual alrededor de 300.000 personas salieron a las calles a protestar y se enfrentaron a las tropas húngaras y soviéticas.

En respuesta a las peticiones populares, Nagy formó el 27 de octubre un gobierno de coalición que excluyó a los comunistas de la línea dura, y prometió la celebración de elecciones libre, y el 1 de noviembre hizo la fatídica propuesta de retirar a Hungría del Pacto de Varsovia y declarar la neutralidad del país.

El Ejército Rojo, que había retirado inicialmente sus tropas de la capital húngara, Budapest, atacó la ciudad el 4 de noviembre y miles de húngaros fueron deportados o, como Nagy, ejecutados. (8) Cerca de 200.000 refugiados húngaros huyeron de su país. Hombres, mujeres y niños huían, asustados y desesperados, arrastrando tras de sí maletas y carretillas. Siguieron la misma carretera hacia la ciudad fronteriza de Hegyeshalom que habían recorrido 12 años antes decenas de miles de judíos húngaros deportados por los nazis.

Ante esta afluencia, el “gobierno austriaco” (9) pidió con carácter urgente al ACNUR ayuda económica y el reasentamiento del mayor número posible de refugiados en terceros países. La ayuda de emergencia destinada a los refugiados fue dirigida por la Cruz Roja, que trabajó en estrecha colaboración con el ACNUR en la que fue la primera de las numerosas operaciones en que ambas organizaciones trabajarían codo a codo sobre el terreno.

Algunos refugiados encontraron también una alternativa al asilo en Austria huyendo a Yugoslavia, que era también un Estado comunista, pero cuyo dirigente, Josip Broz Tito, había roto relaciones con Stalin en 1948. Tras la muerte de éste, las relaciones habían mejorado y sus sucesores, Nikita Jruschov y Nikolai Bulganin, habían visitado Belgrado en mayo de 1955, como una señal de la aceptación soviética del camino independiente emprendido por Yugoslavia.

Destacamos que Yugoslavia había sido el único país comunista que participó en la conferencia internacional de Ginebra en la que se redactó la Convención de la ONU sobre los Refugiados de 1951 y en diciembre de 1956, Tito pidió ayuda directamente al ACNUR para abordar la afluencia de refugiados. Decenas de miles de personas de etnia húngara que ya vivían en Yugoslavia, facilitaron la aceptación de los refugiados, (irónicamente, en los años noventa, con la desintegración de Yugoslavia, muchas personas de origen húngaro hicieron el viaje en la otra dirección).

Frente a esta situación, surgió la incertidumbre a cerca de si era o no aplicable a los húngaros que salieron de su país en 1956, la Convención de la ONU sobre los Refugiados de 1951, dado que la misma establecía expresamente que sólo se aplicaba a los “acontecimientos ocurridos antes del 1º de enero de 1951”. Sin embargo, en la práctica, el ACNUR y los gobiernos occidentales consideraron refugiados a todas las personas que salieron de su país después del 23 de octubre de 1956, siempre que en la revisión individual de los casos no se hallaran indicios que permitieran excluirlas de esta categoría. La justificación legal de este aspecto, estuvo a cargo de de Paul Weis, asesor jurídico del Alto Comisionado en aquel entonces. El punto de partida de Weis fue la definición del término refugiado contenida en el “artículo 1 de la mencionada Convención” (10), especialmente su problemático vínculo con la definición de “acontecimientos ocurridos antes del 1º de enero de 1951”.

Weis declaró que la fecha en la que una persona se convertía en refugiado era irrelevante, también alegó que en Hungría era evidente que se habían producido cambios políticos profundos, (el establecimiento entre 1947 y 1948 de una república popular dominada por el Partido Comunista; el levantamiento de octubre de 1956), y que el consiguiente éxodo de refugiados eran, en tal sentido, una secuela de este cambio político previo; y que por tanto, eran sin duda refugiados.

Finalmente en noviembre de 1956, se creó un comité conjunto integrado por el ACNUR, el Comité Intergubernamental para las Migraciones Europeas, el gobierno austriaco, el Escapee Program de los Estados Unidos y organizaciones de voluntarios. En 1956 y 1957, las organizaciones de voluntarios desempeñaron un papel clave en la asistencia de ayuda de emergencia y al reasentamiento de los refugiados húngaros.

Al final del siglo XX, distintos Estados recibieron una gran cantidad de refugiados; entre ellos, los Estados Unidos, mediados de 1958 habían reasentado a alrededor de 38.000 refugiados húngaros. Otros países de reasentamiento destacados fueron Canadá (35.000), el Reino Unido (16.000), la República Federal de Alemania (15.000), Australia (13.000), Suiza (11.500) y Francia (10.000), y también en países como Chile, la República Dominicana, Islandia, Irlanda, Nueva Caledonia, Paraguay y Sudáfrica, en número más reducido.

Pero, la anterior, no fue la única solución de que disponían los refugiados. Varios de ellos, incluidos especialmente los que quedaron separados de sus familias inmediatas, optaron por la repatriación. Las misiones de repatriación de húngaros fueron siempre acompañadas de miembros del personal de habla húngara, y los refugiados que deseaban volver iban acompañados hasta la frontera por personal del ACNUR. En total, retornaron a Hungría alrededor de 18.200 refugiados.

Cono consecuencia de su accionar, en 1961, el relieve internacional del ACNUR había aumentado de forma sustancial; fue especialmente importante para el ACNUR porque, por primera vez, se abrieron las puertas del mundo comunista a la organización, tanto en Yugoslavia como en la propia Hungría, y se puso en relieve la necesidad de mantener un sistema internacional que manejara las situaciones de emergencia que afectaban a los refugiados.

La gestión del ACNUR de la emergencia húngara influyó enormemente en que la Asamblea General de la ONU aprobara, al año siguiente, “una resolución” (11) en la que reconocía que el problema de los refugiados era global, lo que significaba que había una mayor aceptación de la función permanente del ACNUR. Esta idea se consolidó más aún con su trabajo a favor de los refugiados chinos que habían huido a Hong Kong y de los refugiados argelinos en Marruecos y Túnez. La intervención del ACNUR a favor de los refugiados chinos en Hong Kong sentó un precedente de la intervención del ACNUR en el mundo en desarrollo y por primera vez se estaba equipando a la organización para gestionar crisis importantes de refugiados no sólo en Europa, sino también fuera de este continente.

6.- Organizaciones no gubernamentales que se ocupan de los refugiados. Existen en el mundo distintas organizaciones no gubernamentales o voluntariados que se ocupan de diversas cuestiones que afectan a la población, entre ellos a los refugiados. Tratar en particular cada una de ellas, sería una tarea muy extensa; debido a ellos es que haremos referencia solo a dos, aunque esta mención no intenta abarcar por completo el accionar de las mismas, sino solo informar mínimamente sobre su labor.

A) RESPECT Refugiados: es una ONG de cooperación internacional, sensibilización social y educación al desarrollo. Su compromiso es concientizar a la sociedad sobre los problemas y realidades de los millones de refugiados existentes en el planeta. Para ello promueve el activismo entre jóvenes, el intercambio cultural entre niños refugiados y no refugiados, y trabaja para mejorar las expectativas de miles de personas realizando por ejemplo, proyectos de enseñanza a distancia.

RESPECT ha desarrollado una creciente lista de organizaciones y escuelas en países donde la población de refugiados, desplazados internos, o jóvenes afectados por las guerras es significante. Allí su actividad consiste en coordinar y poner en marcha un intercambio cultural entre escuelas de refugiados y no refugiados; como por ejemplo, a través del intercambio de cartas, en la que RESPECT actúa como central recibiendo cartas de escuelas de refugiados, y enviándolas a otras, interesadas en fortalecer los lazos de amistad y crear nuevas posibilidades para los chicos refugiados. Algunos países participes de estas campañas son Sierra Leona, Guinea, Uganda, entre otros.

La colaboración con diferentes ONGs y asociación con varios países europeos, se ocupa de preparar y distribuir en escuelas, institutos y centros de enseñanza, folletos y material informativo relacionado con el problema de los refugiados, pretendiendo sensibilizar al público en general sobre temas que normalmente no son tratados por los medios de comunicación o por los programas educativos generales.

RESPECT entiende que el papel de las ONGs y de los individuos es sumamente importante en la tarea de ayuda a los refugiados; por eso pone en marcha una serie de cursos y formación online para todos aquellos profesionales y voluntarios que quieran instruirse en esos temas.

B) MEDICOS SIN FRONTERAS (MSF): es una organización humanitaria internacional de acción médica que aporta su ayuda a poblaciones en situación precaria y a víctimas de catástrofes de origen natural o humano y de conflictos armados, sin ninguna discriminación por raza, sexo, religión o ideología política. Entienden a la acción humanitaria como “un gesto solidario de sociedad civil a sociedad civil, de persona a persona, cuya única finalidad es aliviar el sufrimiento y preservar la vida de otro ser humano”. (12) Esta acción humanitaria no aspira a transformar una sociedad sino que pretende colaborar para superar un periodo crítico; para MSF el objetivo son las personas y no los estados.

Su compromiso y accionar es desinteresado, no lucrativo; y debe respetar los siguientes principios:

•  Humanidad: asegurando un trato humano digno de quien recibe la asistencia, sean cual fueren sus circunstancias

•  Independencia: su accionar debe ser libre de cualquier presión política, económica, militar o religiosa.

•  Imparcialidad: la ayuda se presta con espíritu universal y sin discriminación por raza, sexo, religión o ideología política.

•  Neutralidad: no toman partido por ninguna de las partes enfrentadas en el conflicto, sin que esto importe un silencio cómplice en caso de violaciones graves de derechos humanos o del Derecho Internacional Humanitario

MSF nació a principios de 1970 a partir de la unión de dos grupos de médicos disconformes con la actuación de las organizaciones en las que trabajaron (en Nigeria en 1968, en la guerra de secesión de Biafra; y en 1970 en las inundaciones del actual Bangladesh), con el objetivo de conjuntamente asistir a las poblaciones a las que nadie quiere o puede llegar, como conflictos armados, desplazamientos de población, catástrofes naturales, epidemias, hambrunas, enfermedades olvidadas y situaciones de exclusión. Cuenta con el apoyo de hombres y mujeres de todo el mundo y de todas las edades, cuyos perfiles profesionales son útiles a su misión, pero que también poseen sentido de responsabilidad y un compromiso personal con la causa humanitaria y con las poblaciones a las que asisten, comprendiendo que si bien las palabras no salvan vidas el silencio si puede matar, por lo que cuando la asistencia médica no es suficiente se requiere informar y denunciar las violaciones graves a los derechos humanos, el horror y sufrimiento de los cuales son testigos.

MSF como organización internacional está presente en más de 70 países y cuenta con alrededor de 500 proyectos de acción médica y humanitaria. Para llevarlos a cabo utiliza fondos privados provenientes de los socios y colaboradores de todo el mundo y donativos de particulares, asegurando así, su accionar independiente.

Notas


(1) Íbid.; M. Cutts, «Politics and Humanitarianism », Refugee Survey Quarterly , Vol. 17, nº 1, 1998 .

(2) Convención sobre el Estatuto de los Refugiados

Artículo 33. — Prohibición de expulsión y de devolución (“refoulement”)

1. Ningún Estado Contratante podrá, por expulsión o devolución, poner en modo alguno a un refugiado en las fronteras de los territorios donde su vida o su libertad peligre por causa de su raza, religión, nacionalidad, pertenencia a determinado grupo social, o de sus opiniones políticas.

2. Sin embargo, no podrá invocar los beneficios de la presente disposición el refugiado que sea considerado, por razones fundadas, como un peligro para la seguridad del país donde se encuentra, o que, habiendo sido objeto de una condena definitiva por un delito particularmente grave, constituya una amenaza para la comunidad de tal país.

(3) Constitución de la OIR, artículo 2.1.a; anexo, artículo 1c.

(4) Asamblea General, resolución (8/1), párrafo (c)(ii), 12 de febrero de 1946

(5) G. Loescher , «American Foreign Policy, International Politics and the Early Development of UNHCR», ponencia presentada a la conferencia sobre «The Uprooted: Forced Migration as an International Problem in the Post-War Era», celebrada en Lund, del 19 al 21 de agosto de 1988, pp. 2-3. www.acnur.org

(6) Éste se creó en 1952 para ayudar a trasladar a emigrantes y refugiados procedentes de Europa a países de inmigración de ultramar; y posteriormente se convirtió en la Organización Internacional para las Migraciones.

(7) Para la perspectiva latinoamericana no es habitual hablar de un Cercano Oriente”, sino que se denomina en general a ésta región como Medio Oriente. EE UU lo utiliza para designar la región de los países de Egipto, Israel, Jordania, Líbano y Siria. “El Imperio de la Guerra Permanente” Ediciones Le Monde Diplomatique/ Capital Intelectual. Año 2007, Pág. 71.

(8) Más de 3.000 personas murieron en las calles de Budapest en 10 días de lo que resultó ser el enfrentamiento más violento habido en Europa entre la Segunda Guerra Mundial y las guerras de Yugoslavia de los años noventa.

(9) Austria se estaba recuperando aún de las penalidades de la Segunda Guerra Mundial, en cuyas últimas fases había sido escenario de combates entre los nazis y las fuerzas soviéticas que avanzaban. La ocupación aliada de Austria, había finalizado formalmente en mayo de 1955, es decir que las fuerzas ocupantes se habían marchado hacía pocos meses.

(10) Artículo 1. — Definición del término “refugiado”. A los efectos de la presente Convención, el término “refugiado” se aplicará a toda persona: 2) Que, como resultado de acontecimientos ocurridos antes del 1.º de enero de 1951 y debido a fundados temores de ser perseguida por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a determinado grupo social u opiniones políticas, se encuentre fuera del país de su nacionalidad y no pueda o, a causa de dichos temores, no quiera acogerse a la protección de tal país; o que, careciendo de nacionalidad y hallándose, a consecuencia de tales acontecimientos, fuera del país donde antes tuviera su residencia habitual, no pueda o, a causa de dichos temores, no quiera regresar a él…

Convención sobre el Estatuto de los Refugiados1951

(11) Asamblea General, resolución 1166 (XII), 26 de noviembre de 1957

(12) www.msf.org.ar ¿Qué es MSF? Folleto informativo

17 de septiembre de 2012

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