Análisis de los refugiados

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Capítulo II

ANALISIS DE LOS REFUGIADOS

Dr. Diego Fabio Piacenza

Abogado y profesor de Derechos Humanos de la UNR – Rosario – Argentina.

3 de septiembre de 2012

Dr. Diego Fabio Piacenza

Sumario : 1.- Introducción; 2.- Desde la Primera Guerra Mundial hasta fines del siglo XX; 3.- El siglo XXI; 4.- La especial situación de los refugiados palestinos.


1.- Introducción.

Ruanda, 1994 - Tras el genocidio ruandés, más de un millón de personas crearon uno de los campos de refugiados más grandes de la historia cerca de la ciudad del Goma, en el antiguo Zaire.

Ruanda, 1994 – Tras el genocidio ruandés, más de un millón de personas crearon uno de los campos de refugiados más grandes de la historia cerca de la ciudad del Goma, en el antiguo Zaire.

Puede definirse de manera amplia a los refugiados, sin perjuicio del concepto que brinda el artículo 1 de la Convención de Ginebra de 1951, como personas que han huido o han sido expulsadas de su patria a causa de una catástrofe natural, guerra u ocupación militar, o como consecuencia de una persecución religiosa, racial o política.

Es extremadamente difícil poder resumir todos los acontecimientos que a lo largo de la historia, provocaron el desplazamiento y éxodo de las distintas poblaciones; basta mencionar que desde tiempos remotos, la opresión y las catástrofes han sido las causas que han obligado a las personas a huir de su país.

Ya la Biblia menciona la huida de Egipto de los israelitas que estaban sojuzgados por los distintos faraones. En el siglo XVII los puritanos ingleses que buscaban la libertad religiosa se establecieron en el Nuevo Mundo. En el siglo XVIII la nobleza huyó de Francia durante la Revolución Francesa y a mediados del siglo XIX fueron numerosos los exiliados políticos que abandonaron Europa central y meridional. En España, por motivos religiosos o políticos se produjeron numerosas expulsiones de grupos sociales que tuvieron que refugiarse en otros países. Existen dos momentos relevantes, las expulsiones de judíos y moriscos, por razones religiosas durante los siglos XV a XVII, y los de liberales o absolutistas durante el siglo XIX por motivos políticos. Los refugiados políticos del siglo XIX encontraron lugar de acomodo en Francia y en Inglaterra, países donde con frecuencia se sucedían los refugiados de una y otra tendencia.

Puede decirse que, hasta principios del siglo XX, los refugiados, cuya supervivencia dependía de la ayuda de organizaciones privadas, carecían de derechos legales y de protección oficial alguna, que abarcara con especificidad sus problemas.

2.- Desde la Primera Guerra Mundial hasta fines del siglo XX.

Refugiados de españoles

Tras la victoria de las tropas de Franco en la Guerra Civil Española, cientos de miles de personas huyeron a Francia donde se establecieron campos de refugiados. – Fuente foto:
geomartinez.wordpress.com

Después de la I Guerra Mundial, grandes masas huyeron de Asia Menor, del Imperio Ruso y de los Balcanes. En la década de 1930 muchas personas huyeron de China a causa de la invasión japonesa y de España a raíz de la victoria franquista en la Guerra Civil (1936-1939). Los exiliados republicanos españoles tuvieron que refugiarse en África del Norte y en Francia, país donde se improvisaron numerosos campos de concentración de refugiados, que llegaron a albergar a medio millón de personas. En México y otros países de América Latina se refugiaron también los más de 20.000 españoles llegados como consecuencia de la emigración republicana.

En este período se crearon diversas organizaciones internacionales para ofrecerles protección y asistencia. La mayoría de ellas se establecieron para ayudar a un grupo específico en una determinada zona geográfica y en un momento dado.

Durante la II Guerra Mundial, la amenaza de los nazis provocó la huida de 7 millones de judíos y de numerosas personas contrarias a su política; y desde la finalización de la misma, hasta la década de 1970, un gran número de países occidentales, con el fin de ayudar a millones de personas desplazadas, aprobaron programas para admitir refugiados de Europa oriental y otras zonas geográficas.

En esos tiempos, fueron también numerosas las situaciones que provocaron un aumento de la población de desplazados: la independencia de Indonesia, la invasión china del Tíbet, la ocupación de territorios palestinos en Israel o el triunfo de la Revolución Cubana.

En 1975, cuando finalizó la guerra de Vietnam con la toma de Saigón, cientos de miles de vietnamitas huyeron en barco, sufriendo a menudo hambre y piratería antes de poder ser rescatados o admitidos en un país vecino. Muchos de estos refugiados se establecieron en Estados Unidos, Francia, Australia y Canadá.

En Asia, la revolución y la guerra han obligado a huir a kurdos, chiítas o iraníes. Durante la ocupación soviética de Afganistán (1979-1989), más de 5 millones de afganos abandonaron su patria, estableciéndose la mayoría en Pakistán e Irán; y hacia 1991, eran el grupo de refugiados más numeroso del mundo, con más de 6 millones de personas. A partir de 1992 empezaron a retornar a su país, y cuatro años después habían descendido a 2,7 millones de personas.

En las décadas de 1970 y 1980, exiliados soviéticos, alemanes orientales, turcos y paquistaníes se establecieron en Alemania occidental. Gran Bretaña aceptó, entre otros, a asiáticos expulsados de Uganda y a chipriotas y libaneses. Aproximadamente un tercio del limitado número de judíos que pudieron abandonar la URSS huyeron a Israel, y el resto a Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda.

En América Latina los refugiados que huyeron de Chile, Argentina y Nicaragua en los decenios del 70 y 80, se establecieron en los países vecinos o en Europa; en particular, España fue centro de reunión de numerosos exiliados políticos que huían de las dictaduras de Argentina, Chile o Uruguay. En El Salvador, con la guerra civil y la pésima situación en países como Guatemala se produjo una salida masiva de refugiados. Hay que destacar la posición de México entre los países receptores de refugiados, ya que siempre mantuvo abiertas sus fronteras.

La caída del comunismo (1989-1991) en Europa del Este y en la URSS trajo consigo una liberalización de las restricciones de salida, dando lugar a una mayor migración de judíos hacia Israel. En la antigua Yugoslavia, se estima que desde 1991 hasta 1994 unos 4 millones de personas huyeron de sus hogares como consecuencia de la guerra. Ese mismo año, la guerra civil de Ruanda obligó a millones de personas a huir de su país y a refugiarse cruzando la frontera.

En África, se encuentran aproximadamente un tercio de los refugiados del mundo , azotados por el hambre o por las luchas de liberación, huyendo de la opresión racial y étnica, y de las dificultades económicas.

Muchos de los países en vías de desarrollo sufren de forma simultánea la inmigración y la emigración de refugiados, además de la frecuente repatriación de sus exiliados.

3.- El siglo XXI.

Refugiados españoles de la Guerra Civil

Hasta aquí el relato es más o menos didáctico, pero, se pierde con el horror de la realidad y el sufrimiento de millones de personas con sus derechos humanos agraviados. Los países se resisten cada vez más a aceptar refugiados y su situación empeora día a día; a principios de 2003, el número de personas bajo el amparo del ACNUR era de 20,6 millones (esto es, aproximadamente 1 de cada 300 personas en el mundo). Dado que, siguen existiendo causas de agitación política y económica, se estima que el movimiento a gran escala de refugiados se va a mantener, e incluso a intensificar, a medida que la población mundial siga en aumento. Los conflictos entre países, entre diferentes etnias y las guerras civiles, provocan la expulsión de cada vez más personas de sus hogares. Desde 1990, alrededor de 10 millones de refugiados han retornado a sus países de origen; sin embargo, el número de desplazados internos continúa aumentando y nuevos grupos se han visto obligados a huir.

Contamos con datos (1) que indican que, en 2005 había 12,7 millones de refugiados: 8,4 millones en jurisdicción de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y otros 4,3 millones en jurisdicción del Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente (OOPS). En total, los refugiados constituyen actualmente el 7% de todos “los migrantes” (2), en comparación con 11% a comienzos del decenio de 1990.

A diferencia de los migrantes que se desplazan para buscar trabajo y que tienden a gravitar hacia las regiones desarrolladas, se estima que actualmente un 90% de todos los refugiados viven en países en desarrollo; y, en su mayoría, buscan amparo en países limítrofes. Por ejemplo, durante el genocidio de 1994 en Rwanda, más de un millón de refugiados cruzaron la frontera con la República Democrática del Congo en sólo tres días para ubicarse en Goma. Además se estima que desde 2004, 730.600 refugiados sudaneses han huido al Chad, la República Centroafricana, la República Democrática del Congo, Etiopía, Kenya y Uganda. Los refugiados representan un 18% de los migrantes internacionales en África, un 15% en Asia y un 3% en Europa.

La mayoría de estas personas, entes de ser considerados refugiados, son denominados solicitantes de asilo, y están a la espera de que se les reconozca, por medio del organismo apropiado, su condición de tales. En la actualidad, Estados Unidos y Canadá son los países que cuentan con los mecanismos más rigurosos para admitir las solicitudes de asilo, por medidas que han adoptado para “reprimir la inmigración ilegal y el contrabando”. Los solicitantes, muchas veces permanecen en situación de incertidumbre durante meses y años enteros y cuando “sus solicitudes son denegadas” (3), no pueden ser deportados debido a que el país de origen no los acepta o porque no poseen pasaportes, quedando con frecuencia trabajando en el sector paralelo, que no cuenta con reglamentación y en condiciones de inseguridad.

Por su parte, los investigadores interesados en el estudio científico e interdisciplinario de las víctimas, observan impotentes como el mundo está lleno de todo tipo de violencia, entre ella, la que afecta a estos centenares de personas que podríamos ser nosotros mismos, nuestros hijos, hermanos, padres o abuelos, atravesando extensiones interminables, en las peores condiciones, sobreviviendo sólo los más fuertes. Estos problemas mayúsculos no son fáciles de resolver por los “organismos internacionales involucrados” (4), tales como ACNUR (Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados), el Comité Intergubernamental de Migración, la Agencia de las Naciones Unidas para la Ayuda a los Refugiados Palestinos en Oriente Próximo (UNRWA, que se ocupa de los refugiados que huyeron de Israel después de la primera Guerra árabe-israelí de 1948) y los organismos no gubernamentales.

La situación actual de los refugiados continúa siendo caótica, millones de seres humanos que dejaron sus hogares, se encuentran repatriados y desplazados; y la política y la economía mundial provocan que el estado de los mismos se vuelva cada vez más desesperante.

Compartimos con la Fundación de Victimología que “los seres humanos, a través de determinados valores, como pueden ser la dignidad, la verdad, la justicia, la libertad, el perdón, la tolerancia, la solidaridad, el respeto por la vida, el respeto hacia uno mismo, la responsabilidad…, consiguen elevar su nivel de conciencia y guiar su conducta, desarrollando, a su vez, la capacidad de ayudar al género humano. Sin embargo, cuando estos valores no son descubiertos, aceptados, trabajados, experimentados, interiorizados o comprendidos sin relativismos egoístas por la persona, el proceso se invierte y la persona se “deshumaniza”, generando conflictos, violencia y destrucción, utilizando herramientas como la indiferencia, la intolerancia…” (5).

Así, la cultura de la paz, basada en el respeto de los derechos y libertades fundamentales, es lo que requerimos los seres humanos individualmente y los gobiernos para asumir la responsabilidad por las actitudes que tomamos en la sociedad donde vivimos, y para poder lograr como establece la UNESCO; que si es en la mente de los seres humanos en donde se inician todas las guerras, que sea entonces también en la mente y en los corazones de los hombres donde debe de nacer la paz.

4.- La especial situación de los refugiados palestinos

Fuente foto: islamtimes.org

Fuente foto: islamtimes.org

Partimos considerando la estadística que señala que uno de cada tres refugiados en el mundo es palestino, son la población mas grande de desalojados en el mundo.

Desde la creación del Estado de Israel en 1948, se desató en oriente medio, el conflicto palestino-israelí que subiste hasta nuestros días; para abordar el mismo, es necesario tener en cuenta sus antecedentes, solo así podremos explicar las causas de las migraciones palestinas y el destierro de miles de seres humanos de sus hogares.

Tanto los judíos como los palestinos se sentían pueblos elegidos por Dios, y luego de atravesar una larga época de decadencia, llegado el siglo XIX experimentaron un renacimiento. En ambos casos, puede decirse que no se trataba de grupos religiosos en el sentido moderno del término sino de comunidades nacionales de creyentes. Los dos, empezaron a articular plataformas de contenido nacionalista en fechas similares.

Theodor Herzl era un judío asimilado de Viena que reaccionó creando el sionismo, a partir del momento en que nació en Austria el antisemitismo, y en 1896 publicó “El Estado judío”, cuya tesis principal era que resultaba inútil combatir el antisemitismo y que, al mismo tiempo, era imposible pretender la asimilación.

Frente a una idea que se popularizaría con posterioridad, el sionismo tuvo un contenido popular y socializante, mientras que los grandes magnates y potentados judíos eran más bien reticentes al mismo.

Al final del XIX, apenas había veinte asentamientos agrícolas en Palestina, poblados por unos 5.000 judíos. En la segunda “aliya” o emigración, en los años que precedieron a la Primera Guerra Mundial, se llegó a alcanzar la masa crítica de las 85.000 personas asentadas.

Los árabes, por su parte, adquirieron conciencia propia algo después. Palestina había sido una región muy poco poblada y sujeta a una inestabilidad política endémica: apenas tenía 560.000 habitantes (18.000 en Jerusalén en 1880) y sufría frecuentes “raids” por parte de los beduinos. La conciencia de identidad se agudizó a partir de la revolución de los Jóvenes Turcos en la primera década de siglo XX, pero por hasta ese momento no se habían producido conflictos entre ambas comunidades.

Al tiempo que crecía la inmigración judía también se incrementaba la población árabe, que pasó desde 1917 a 1947, de 600.000 a 1.200.000 habitantes.

Las decisiones de la ONU de dividir Palestina y luego admitir al estado de Israel fueron hechas, como una respuesta emocional a los horrores del Holocausto, utilizado como el argumento más fuerte a favor del sionismo.

“Uno puede imaginar un argumento a favor del derecho de una minoría perseguida a buscar refugio en otro país que pueda acomodarla; pero es difícil imaginar un argumento que sostenga el derecho de una minoría pacífica a desplazar política y tal vez físicamente a la población indígena de otro país. Pero… ésta era la intención real del movimiento sionista”. (6)

En circunstancias normales hubieran prevalecido las incontestables reivindicaciones de la mayoría árabe. Esta reacción de culpabilidad de parte de los aliados occidentales era comprensible, pero eso no significa que los palestinos tuviesen que pagar por crímenes cometidos por otros, un ejemplo clásico de que no se subsana un error cometiendo otro.

En retrospectiva, es fácil decir que se habría podido salvar a los millones de judíos que fueron asesinados en el Holocausto si se hubiera permitido una inmigración ilimitada a Palestina. Pero la historia de ese período no es tan simple; en primer lugar, hay que tener en cuenta que se propusieron otros planes realistas de reasentamiento, pero que se encontraron con la oposición activa del movimiento sionista; en segundo lugar, la gran mayoría de los judíos en Europa no eran sionistas y no trataron de emigrar a Palestina antes de 1939 y tercero, después del comienzo de la guerra, cuando los nazis ocuparon varios países, se negaron a permitir que los judíos partieran, haciendo que la emigración fuera virtualmente imposible. Y Palestina, como hemos mostrado, ya estaba ocupada; los árabes indígenas tenían más razones válidas que cualquier otro país para querer limitar la inmigración judía.

Por ultimo en el intento de poblar los territorios palestinos con judíos para desplazar a los nativos de esa región, se acudió a una alianza Judea-Americana , basada en compartir intereses fundamentalmente económicos, en contra de un pueblo que no se resigna a entregar su territorio a pesar de los reiterados ataques a sus ciudades, instituciones, cultura, historia, religión, soberanía y autodeterminación.

Pero, volviendo al tema que nos ocupa, los refugiados, diremos que los grupos principales de desplazados son cinco; el más grande está compuesto por aquellos refugiados palestinos expulsados de sus lugares de origen, en 1948, e incluye a los refugiados que reciben asistencia internacional de la Agencia de Socorro y Trabajo de la ONU (UNRWA), es decir ‘refugiados registrados’; y los que no la reciben. El segundo mayor grupo de refugiados palestinos esta compuesto por aquellos palestinos desplazados por primera vez de sus lugares de origen en Cisjordania, Jerusalén oriental y la Franja de Gaza ,referidos a menudo como ‘personas desplazadas en 1967′ (7). La tercera categoría de refugiados incluye a aquellos refugiados palestinos que no son los refugiados de 1948 ni de 1967 y están fuera de los territorios palestinos ocupados por Israel desde 1967, sin poder retornar debido a la anulación de residencia, negación a la reunificación familiar, deportaciones, etc., o por el bien fundado miedo a la persecución.

Además, hay dos grupos de desplazados palestinos internos. El primero incluye a los que permanecieron en el área que se convirtió en Israel en 1948. El segundo grupo a los desplazados palestinos de Cisjordania, Jerusalén oriental y la Franja de Gaza.

En cuanto a los datos acerca de los desplazados y refugiados palestinos, se caracterizan por la falta de calidad. La UNRWA administra el único sistema de registro de refugiados palestinos, sin embargo, los datos de la Agencia, solo incluyen a los refugiados desplazados en 1948 (y sus descendientes) que necesitan asistencia y que se localizan en las zonas de operación de la UNRWA.

A principios de 2003 había más de 7 millones de desplazados y refugiados palestinos. Esto incluye refugiados palestinos desplazados en 1948 registrados para asistencia con la UNRWA (3.97 millones); refugiados palestinos desplazados en 1948 no registrados para la asistencia (1.54 millones); refugiados palestinos desplazados por primera vez en 1967 (753. 000); desplazados palestinos internos de 1948 (274.000), y desplazados palestinos internos de 1967 (150.000) (8).

En 1948 el 85% de los palestinos que vivían en las áreas que se convirtieron en el Estado de Israel se volvieron refugiados. Más de 500 pueblos palestinos fueron deshabitados y destruidos para impedir el regreso de los refugiados

Entre 1948 y mediados de los años 50’s Israel expulsó cerca del 15% de la población Palestina que permaneció después de la guerra. Para 1967 había expropiado la mitad de la tierra perteneciente a los ciudadanos palestinos. Israel deportó a más de 6.000 palestinos en 1967, y principios de los 90’s, revocó los derechos de residencia de uno 100.000 palestino, demolió 20.000 hogares y asentamientos de refugiados, y confiscó miles de kilómetros cuadrados de tierras (9).

Los refugiados Palestinos han tendido a mantenerse lo más cerca posible de sus hogares y pueblos de origen basados en la creencia de que regresarán al terminar el conflicto. En 1948 un estimado del 65% de los refugiados Palestinos permanecía en áreas de Palestina que no estaban bajo control israelí, esto es, Cisjordania y la Franja de Gaza y durante la guerra de 1967 la mayoría de los refugiados Palestinos se refugiaron en Jordania.

Más de 1.25 millones de refugiados palestinos residen en 59 campos oficiales de refugiados en Cisjordania, Franja de Gaza, Jordania, Líbano, y Siria. El gran número de palestinos que permanecen en los campos de refugiados después de más de 5 décadas de exilio se puede explicar debido a muchos factores; la familia y el apoyo de los pueblos estructurado en los campamentos; falta de recursos para rentar o comprar hospedaje alternativo fuera de los campamentos; falta de espacio para las viviendas fuera de los campamentos debido al hacinamiento; obstáculos legales, políticos y sociales que obligan a los refugiados a permanecer en los campamentos. Los campos de refugiados son un símbolo de la naturaleza temporal del exilio y una forma de ejercer el derecho al retorno.

La mayoría de los palestinos se convirtieron en refugiados durante los conflictos armados, la huida incluye ataques indiscriminados a civiles, masacres, saqueos, destrucción de las propiedades (incluyendo pueblos enteros), y expulsiones forzadas. Las fuerzas militares israelíes adoptaron políticas de “disparar a matar” a lo largo de las líneas de armisticio para impedir el regreso de los refugiados. En algunos casos los refugiados fueron obligados a firmar papeles en los que se establecía que se iban voluntariamente.

Los refugiados palestinos siguen siendo refugiados porque no pueden ejercer su derecho humano básico de regresar a sus hogares de origen. Israel se niega a permitir a los refugiados que regresen a sus pueblos, aldeas y ciudades dentro de Israel debido a la etnia, nacionalidad y religión de los refugiados. Israel se define a sí mismo como un Estado judío y no un Estado de todos sus ciudadanos. Esta autodefinición enfatiza la necesidad de una mayoría judía, los judíos controlan recursos calves como los hídricos y la tierra, y el lazo entre Israel y la diáspora judía.

Las leyes israelíes impiden regresar a sus hogares de origen a los refugiados palestinos, los mismos, deben demostrar que estaban en el estado de Israel en o antes del 14 de julio de 1952, o que son descendientes de palestinos que cumplen con esta condición; pero debido al hecho de que la mayoría de ellos fueron desplazados fuera del territorio del Estado Israel, en o después de esta fecha, no pueden probar un domicilio en la región en donde habitaban

La comunidad internacional no ha ejercido suficiente voluntad política para impulsar soluciones duraderas de acuerdo a las leyes internacionales y las Resoluciones relevantes de la ONU. Los derechos de los refugiados han estado ausentes en el Proceso de Paz en Medio Oriente desde que empezó en Madrid a principios de los años 90. A diferencia de otros acuerdos de paz, los acuerdos entre Israel y la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) están basados únicamente en un proceso político acordado entre las partes.

Las leyes internacionales no proveen un marco para la resolución del conflicto ni las regulaciones futuras entre las partes. No hay referencia explicita al derecho de los refugiados palestinos a la vivienda y restitución de sus propiedades. Los acuerdos solo establecen foros en los cuales las partes acuerdan discutir el futuro estatus de los refugiados palestinos.

Coincidimos en que los actos de terrorismo al azar contra israelíes cesarían, si las reivindicaciones palestinas de un estado viable e independiente fueran aceptadas y se diera compensación por las pérdidas árabes.

Como dice Chomsky: “En la comunidad judía estadounidense, hay poca disposición a enfrentar el hecho que los palestinos árabes han sufrido una injusticia histórica monstruosa, tengas las dudas que tengas sobre las exigencias opuestas. Hasta que esto sea reconocido, la discusión sobre la crisis del Oriente Próximo no puede ni siquiera comenzar” (10).

Notas


(1) www.unfpa.org “Estado de la población mundial”.2006. Cap 1 la migración en el siglo XXI: Migración forzada, refugiados y solicitantes de asilo.

(2) Dentro de la categoría de migración, existe la que se denomina “forzada”, y dentro de ella, el grupo más conocido y cuyo número es más preciso es el de “refugiados”: personas que huyen de países asolados por guerra, violencia y caos, y que o no pueden o no quieren regresar a sus países de origen debido a que allí carecerían de una protección efectiva.

(3) Debido a que muchos países alegan que los solicitantes de asilo son sólo emigrantes por razones económicas, y no refugiados, de acuerdo a una estricta interpretación de la Convención de 1951.

(4)El accionar de los mismos, es tratado en un capitulo especifico.

(5) Trabajo en formato CD-ROM “Los valores y derechos humanos frente a la victimización”. Fundación de Victimología.

(6) “Norman Finkelstein en “Imagen y realidad del conflicto israelí-palestino.”

(7)Desplazados por la conocida “Guerra de los seis días”, en la cual Israel tomó la península del Sinaí, Jerusalén, la orilla oeste y Alturas del Golán. Gran libro del Siglo de Clarín, Pág. 488

(8)Datos extraídos de www.arcnur.org

(9)Ídem cit. anterior

(10) www.rebelion.com “La prioridad de buscar la paz en Oriente Medio” .Noam Chomsky 7-06-2004

3 de septiembre de 2012

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