Cuando tenga cien años
Cuando tenga cien años exactamente, un saco gris, la solidez, el brazo,
cuando tenga cien años
seré de todos: del pastizal y el árbol.
Cuando vuelva a repetir tu nombre
para llamarte con seniles labios
y vengas a mi encuentro, trémula,
con ese andar impune de los tacos altos.
Cuando todo un siglo me apuñale el rostro
y parezca más que un hombre, un legendario
trotamundos sinvergüenza,
me arrodillaré yo mismo en tu cadalso.
En fin, cuando estos versos no tengan horizontes
y no pueda cantar como ahora canto,
han de ser nuestros hijos los que escriban
la historia de este mundo a martillazos.
De su libro "Militancia de la sangre" |