"No era un ser angelical, no era un santo bondadoso, ni beato. Era un hombre redimido por la realidad y redimido por los trabajadores que se convierte en un hombre al servicio del pueblo, con todas sus contradicciones y dificultades, y todo su poso crítico que lo hace un personaje de lo más interesante de este país, pero no por bueno, sino por inteligente", Miguel Ángel Pascual, uno de los "actores" de la película sobre el Pozo del Tío Raimundo y vecino del barrio.