Taoísmo y Lao-tse: el libro del Tao.
Revista iberoamericana sobre actualidad, cultura, ciencias, ecologa y Derechos Humanos.

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Taoísmo y Lao-tse: el libro del Tao.

Por Jesús Sordo Medina | 2010-01-05


Lao TseAl día de hoy, el Taoísmo está recuperando parte de sus monasterios en desuso y parte de sus prácticas y ritos forman parte, de forma pública, de la cultura china que pese a la impronta comunista no puede abandonar su historia y sus tradiciones.



1. Origen del Taoísmo y Lao Zi.

“Más que el nombre de un personaje histórico, la crítica europea ve en Lao zi el título de una obra, llamada también Tao te ching (Dao de jing), El libro del Tao, y que en castellano podría traducirse aproximadamente por "Regla del Camino y de la Virtud”. (1)

En 1973 se hallaron en las excavaciones de la tumba Han número 3 de Ma wang dui, cerca de la ciudad China de Chang sha, varios libros antiguos relativamente bien conservados. Entre ellos, dos copias del Lao zi o Libro del Tao. Los estudiosos de esta tradición ubican la escritura de estas dos copias entre los años 194 y 168 a.C en la dinastía del emperador Han Wen di. Estos dos manuscritos son cruciales para conocer el origen y el desarrollo de la doctrina taoísta, aunque aun no son suficientes para esclarecer quién o qué era Lao zi.

En este sentido, y tomando como referencia a los mejores estudiosos del taoísmo en oriente, existen tres versiones importantes sobre la personalidad histórica de Lao zi.

1. La primera opinión nos dice que Lao zi fue conocido como Lao Dan, un archivero en la corte de Zhou que pudo haber vivido entre los años 770 y 476 a.C. periodo de tiempo en el que también vivió Confucio. Esta opinión se fundamenta en la obra "Shi ji", de un historiador de la dinastía Xi Han. Si-ma Qian, que así se llamaba este estudioso, recoge en su obra comentarios, anecdotas y comentarios de Zhuang zi (seguidor del taoismo del siglo IV a.C) donde se alude a Lao Dan, el cual protagoniza diversos diálogos filosóficos-muy al estilo socrático-platónico- incluso con personajes como Confucio que acudió a Lao Dan (Lao zi) para pedirle consejo. A continuación, reproducimos un texto de interés sobre Lao zi que se encuentra en el libro mencionado "Shi-ji", del historiador Si-ma Qian:

“Lao zi era natural de la aldea Qu ren, en el municipio de Li, del distrito de Ku en el estado de Chu. Su apellido era Li; su nombre, Er; su zi (sobrenombre), Bo-yang; su shi (nombre póstumo), Dan. Fue historiador-archivero”. (2)

2. La segunda opinión, puesta en duda desde hace siglos, la propone el mismo historiador Si-ma Qian, que recoge otra tradición sobre la vida de Lao zi donde se asegura que éste no podría ser Lao Dan sino otro personaje de la época de los Estados combabientes, entre el 475-221 a.C. El nombre real del apodo Lao zi sería el Tai shi Dan. En el siguiente texto, se expone la fuente:

“Ciento veintinueve años después de la muerte de Confucio, un historiador registró la audiencia que tuvo Tai shi Dan, del Estado de Zhou, con el duque Xiangde Qin [...] Algunos dicen: (Tai shi) Dan era Lao zi”. (3)

3. Una tercera opinión mucho más reciente que las anteriores es la del profesor de la Universidad de Pekín, Feng You-lan que asegura que Lao zi era Li Er, un posible pensador del siglo VI a.C. Su teoría se sostiene en el hecho de que Si-ma Quian habría confundió en una misma persona a Lao Dan y Li Er. Para el profesor Feng You lan, Lao Dan ni siquiera existió.

Finalmente y el relación al origen y establecimiento del taoísmo, con los materiales y estudios que al día de hoy se poseen, hay una opinión predominante que dice que: “Lao zi es el resultado final de una prolongada compilación y elaboración en las que intervino toda una escuela a los largo de muchos años. La redacción definitiva del libro habría tenido lugar durante los años que separan a los filósofos Mo Di (siglo V a.C.) y Zhuang Zhou, es decir, hacia la primera mitad del siglo IV a.C.”. (4) En este sentido, también se ha llegado a pensar que Lao zi o Lao tsé es una invención del propio Zhuang Zou que buscaba “autorizar” su discurso creando un maestro para darle un aporte mítico.

2. El concepto del Dao o Tao

¿Qué es el Dao o Tao? Para los que estén familiarizados con la filosofía occidental, el concepto de "Logos" puede ayudar a comprender qué es el Dao o Tao:

“Hay un flujo en el universo que se llama Dao, o Tao. El Dao fluye lentamente, pero nunca para y es increíblemente poderoso, manteniendo las cosas del universo en orden y equilibrio.” (5)

Dao (o Tao), un término tan antiguo como la propia civilización china, ha sido interpretado de varias formas a lo largo de la historia del taoísmo y de otras doctrinas como el Confucianismo y el conglomerado de creencias que constituye el chamanismo, por lo que ha tenido varios significados. No obstante, Dao siempre ha aludido a un camino, de hecho en chino antiguo y moderno, la palabra significa eso: camino”. Este significado se ha aplicado, en un principio, al camino celeste en relación a las órbitas de los astros; más adelante, a ley que dominada la vida de los hombres, conteniendo aquí un sentido ético y metafísico, y finalmente, en el plano semántico, método o procedimiento lo que se convertía en sinónimo de doctrina o enseñanza. Como podemos adivinar es en el taoísmo donde el Dao cumple una función más importante, de hecho es la noción central de su lado filosófico:

“el dao es el proceso mismo de transformación de la Naturaleza, la razón inherente a todos los seres, la síntesis suprema de todos los contrarios que se resumen en la contradicción-raíz yin-yang.” (6)

Por lo tanto, en el taoísmo, el Dao es lo que fundamenta todo y lo que domina la vida. Sin embargo, estas palabras o intentos por definir el Dao son contrarios al mismo, así lo manifiestan los pensadores taoístas:

“el dao, en su inmensidad, no se puede describir" (7)

Frases como está advierten de lo inútil que es intentar racionalizar el Dao, alejándose así del nominalismo de la filosofía occidental y quitando la capacidad al hombre de conocer esa verdad absoluta a través del conocimiento. Será solo abandonando nuestros sentidos y nuestra inteligencia y dejándonos llevar por la naturaleza espiritual presente en todo como podemos acceder al Dao.

“Sólo si dejas de pensar, si dejas de discurrir, conocerás el dao”

2. Taoísmo: filosofía, alquimia y religión.

El Taoísmo es a la vez filosofía, Daojia (Tao-chia) y religión. Dos son las principales escuelas: la secta de los Maestros Celestiales y la secta de la Verdad Perfecta. El Tao, como concepto, supone el eje central de la filosofía de estas dos escuelas y del aspecto filosófico en general del taoísmo. En cuanto a los textos filosóficos, contamos con dos: el Laozi (Lao-tzu o Daodejing, Tao-te Ching) y el Zhuangzi (Zhuang Zhou). Aunque no se sabe con certeza la autoría de estos dos textos clásicos, se relaciona a ambos con los dos principales promotores del Taoísmo: Lao-tsé (Lao zi o Lao-tzu) y posible fundador en el siglo VI a.C, y Chuang-tsé (Zhuang Zhou), ya en el siglo IV a.C. En el caso de Lao-tsé, como hemos indicado anteriormente, este nombre podría referirse a un hombre creador o recopilador de esta doctrina o al propio libro.

Dentro de la filosofía podemos enmarcar una corriente alquimista creada alrededor de Tsou yen (350-270 a.C) que, junto a un pequeño grupo de alumnos, comenzó la búsqueda del elixir de la vida para alcanzar la inmortalidad. Está búsqueda está basada en el estudio que el taoísmo hace de los elementos de la naturaleza incluyendo el cuerpo del propio practicamente. El t'ai-chi-ch'üan o Tai-chi es tal vez el aspecto del taoísmo que mejor se conoce en occidente y que a través de ciertas prácticas físicas y respiratorias busca la armonía con el Dao o Tao y así pronlongar la vida e incluso alcanzar la inmortalidad. Es cierto, que en el pasado, a estas prácticas se les unían otras de carácter dudoso como la ingesta de mercurio o jade, que buscaban también, pero de forma alquímica, la inmortalidad.

La doctrina taoísta, al igual que otras orientales y occidentales de ese tiempo, busca ante todo mejorar a las personas adaptando sus vidas a la filosofía y creencias taoístas. La educación taoísta, como otras, posee varios niveles: el nivel más metafísico es el que tiene que ver con la importancia de vivir de acuerdo al Tao, que exige, principalmente, el abandono una realidad compuesta de contrarios y alcanzar así la gran unidad en el Tao donde no hay enfrentamiento solo una gran síntesis de todo. No hacerlo, alejarse del Tao, hace al hombre más desgraciado. Este gran objetivo que es alcanzar el Tao, según nos cuenta el taoísmo se consigue permitiendo a la mente el libre albedrio (Wu-wei), no entrometerse en el fluir del pensamiento a través de la no acción y cediéndose así a la propia naturaleza espiritual donde se da lo permanente que es a su vez iluminación.

“Quietud,
es retornar a la propia naturaleza.
Retornar a la propia naturaleza,
es lo permanence
conocer es lo permanente,
es la iluminación,
si no conoces lo permanente,
en tu ciego obrar hallarás la desgracia.” (8)

Como ocurre en otros aspectos vitales la diferencia entre occidente y oriente es significativa, el algunos casos como este, casi opuesta. Si el taoísmo metafísico invita a abandonar la rigidez moral e intelectual, la filosofía y religión occidental apuestan por la deontología en el terreno ético-moral y la sumisión a nivel religoso.

Sin embargo, el taoísmo también habla de ética y moral, contando con una serie de preceptos y reflexiones ético-morales que aconsejan sobre el buen ser y obrar. El taoísmo invita a unos y otros-ciudadanos y reyes- a comportarse como taoístas acercándose al Dao y encontrar así la virtud, la cual no está en la acumulación de riquezas ni en el dominio sobre otros hombres, sino en el retorno a nuestra propia naturaleza espiritual primigenia.

Además de la cuestión filosófica, el taoísmo también se ocupa del aspecto religioso contando además con un variedad de textos mayor que el canon filosófico taoista. La búsqueda de la inmortalidad es el tema capital del taoísmo religoso. Este anhelo ya se atribuye al emperador Huang Ti que reinó entre el 2696 y el 2598 a.C. algo que se recoge en los relatos sobre los Ocho Inmortales de las dinastías Tang, Song y Yuan. Así, ya en el siglo I o II d.C. aparece Chang Ling, curandero y exorcista, que se autoproclama "maestro celestial" debido a una revelación que ha recibido del propio Lao-tsé. Chang Ling inicia así un movimiento religioso de carácter patrilineal donde los distintos maestros de la escuela heredaban el título de soberanos de los espíritus y las fuerzas celestiales.

3. El Taoísmo hoy.

Tras 2500 años de historia, en el taoísmo, como otras escuelas filosóficas o religiones han sufrido grandes cambios y escisiones varias que se han decantado por el aspecto filosófico del taoísmo en algunas ocasiones, como la Escuela de los Nombres, dialécticos empedernidos; o por la búsqueda de la inmortalidad en las escuelas cosmológicas que heredaban mucho del primer taoísmo naturalista o, finalmente, los legalistas que, alejándose del taoísmo más puro, abogaban por la rigidez de las leyes contra el individuo y el poder estatal.

Todas estas corrientes encontraron casi el ocaso en 1966 cuando dió comienzo la “revolución cultural” de Mao Tse Tung que abolió prácticamente cualquier tipo de culto religioso. Solo en Taiwan, Hong Kong y otros países del este asiático se mantuvo la religión taoísta.

Al día de hoy, el Taoísmo está recuperando parte de sus monasterios en desuso y parte de sus prácticas y ritos forman parte, de forma pública, de la cultura china que pese a la impronta comunista no puede abandonar su historia y sus tradiciones.

 


Notas

(1) María Teresa Román, "Sabidurías Orientales", Alianza Ensayo, 2004, Madrid, pp 382.

(2) Lao zi, "El Libro del Tao", RBA Coleccionables, S.A. 2002, Barcelona, pp 14.

(3) Lao zi, "El Libro del Tao", RBA Coleccionables, S.A. 2002, Barcelona, pp 15.

(4) Lao zi, "El Libro del Tao", RBA Coleccionables, S.A. 2002, Barcelona, pp 17.

(5) http://es.wikipedia.org/wiki/Tao

(6) Lao zi, "El Libro del Tao", RBA Coleccionables, S.A. 2002, Barcelona, pp 23.

(7) Lao zi, "El Libro del Tao", RBA Coleccionables, S.A. 2002, Barcelona, pp 83.

(8) Lao zi, "El Libro del Tao", RBA Coleccionables, S.A. 2002, Barcelona, pp 197.

Fuentes

Ninian Smart, "Atlas mundial de las religiones", Köneman, Calmann & King Ltf 1999.

María Teresa Román, "Sabidurías Orientales", Alianza Ensayo, 2004, Madrid.

Lao zi, "El Libro del Tao", RBA Coleccionables, S.A. 2002, Barcelona.