|
En la filosofía de Giovanni Pico Della Mirándola se puede apreciar como el entorno y los hechos históricos influyeron de manera significativa en su discurso y propuestas. De los conflictos entre distintas confesiones cristianas, el de éstas con el mundo judío y musulmán y, finalmente, entre el conflicto entre religión y filosofía, Picco Della Mirándola, preparó sus tesis buscando una corcordia general.
Pico tuvo una formación filosófica-humanística, lo que le dio una gran capacidad de asimilar información y encontrar puntos de convergencia entre las distintas doctrinas y filosofías que fue estudiando. Pico es quizá el hombre que mejor representa el sentido de cambio en torno a las creencias en el siglo XV, quien representa mejor el espíritu renacentista, la persona que afirma que el destino del hombre no está dirigido desde lo alto, sino que surge del hombre mismo. Fue sin duda, junto con Erasmo, Nicolás de Cusa y otros, un humanista cristiano.
La búsqueda y la construcción de la paz: la concordia filosófico-religiosa.
Filosofía y religión llevaban muchos siglos sin acabar de entenderse en el mundo cristiano. En el siglo XV existía una crisis cultural y religiosa importante y Pico era consciente de ello. Quizá por esto, tomó una postura personal ante esta crisis y el debate filosófico-religioso que se estaba dando en el interior del cristianismo, lo que le llevó a promover su proyecto de concordia filosófico-religiosa.
Pico, desde una ubicación humanista, pidió la paz entre los hombres; también lo hizo invocando al poder divino, pero no solo desde una posición formal sino proponiendo unas bases para que esa paz fuera duradera. Consciente de los problemas que la iglesia cristiana vivía internamente y de los enfrentamientos entre oriente y occidente por cuestiones religiosas, Pico planteó la armonización de todas las doctrinas y de todas las religiones, para llegar a una paz sólida y madura, no solo para Italia, sino para toda la Humanidad. La superación de las diferencias entre países y áreas del mundo conocido incluía la superación de las diferencias entre todas las religiones. Para ello son la filosofía y la teología los vehículos que llevarían a la “Paz filosófica” y “Concordia religiosa”, no primando unas doctrinas sobre otras sino, a través de la tolerancia, superar las contradicciones y enfrentamiento en una unidad mayor.
Paz filosófica
Para Pico, la paz filosófica se consegiría a través de la tolerancia y la búsqueda de la verdad. Tolerancia porque para Pico no existía el radicalismo filosófico. Atendió a todos los maestros que pudo y de todos aprendió y sacó alguna conclusión, siempre movido por la búsqueda de la verdad, para al final concluir, que la verdad era la misma para todos pero que existían diferentes vías que nos llevarían a ella, así como métodos y experiencias. Un ejemplo de su tolerancia fue el interés que mostró por otras espiritualidades, como las orientales, donde el filósofo también encontró su verdad.
Concordia religiosa
Para Pico la base de la concordia universal era la paz filosófica pero resultaba por sí sola insuficiente y requería la paz religiosa, la cual solo podía conseguirse mediante la convergencia de todas las religiones. Para ello recoge su propia tradición religiosa pero reclamando una reforma profunda de la misma. Pico parte de un hecho evidente: la existencia de judíos, cristianos, musulmanes. Esto, para llevar su proyecto adelante, le obliga a conocer a fondo estas doctrinas para encontrar puntos de convergencia, lo que le enfrentaría con la iglesia romana, como así ocurrió.
Para llevar a cabo este proyecto religioso Pico preparó sus famosas 900 tesis que quería dar a conocer públicamente en un debate en Roma con todos los sabios de la época. Cuando estas tesis fueron presentadas, una comisión de estudios organizada por el Papa estudió los escritos de Pico y suspendió el debate considerando algunos de los postulados heréticos y falsos. Pero realmente lo que fue objeto de condena fue el proyecto en sí, que pretendía admitir diferentes caminos para alcanzar la verdad, incluso no cristianas, lo que ponía en peligro las pretensiones de la Iglesia Católica como única intérprete autorizada de la revelación sagrada.
Heptaplus, uno de sus últimos libros, pone un poco de controversía sobre las verdaderas intenciones de Pico. En este libro, Pico afirma que “solamente Cristo es nuestra paz”. Para algunos, esta actitud corresponde a un giro hacia el cristianismo, una conversión; para otros, un retorno resignado hacia el dogma religioso original, y para otros, una concesión para obtener el perdón del Papa. De cualquier forma, lo que es seguro es que Pico tuvo la voluntad de conseguir una paz en el campo religioso y filosófico que llevara a una paz social y humana.
Bibliografía
GONZÁLEZ GARCÍA, M. (comp.): Filosofía y cultura , Siglo XXI Editores, Madrid, 2002.
|