Islandia, un país serio y responsable, donde a los políticos y banqueros también se les pone ante los tribunales.
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Islandia, un país serio y responsable, donde a los políticos y banqueros también se les pone ante los tribunales.

Homo homini sacra res | 2012-07-25


Revolución en IslandiaIslandia, un país de los considerados nórdicos, heredero de tradiciones y culturas noruega y danesa, en 2008, como el resto del mundo, entró en crisis como país debido a las prácticas poco éticas de sus bancos y entidades financieras.



También, como el resto de las naciones, su sistema económico “real”, por estar sustentado y a remolque del especulativo, cayó de súbito y el país se vio en una encrucijada sin precedentes: de ser considerado en 2009 por la ONU como el tercer país más desarrollado del mundo, pasó a ocupar la lista de posibles países a intervenir por los organismos económicos internacionales. No obstante, en un tiempo record, Islandia se ha recuperado y mejorado su sistema político-económico gracias a la voluntad de sus ciudadanos que pasaron a hacerse cargo del país en la llamada “Revolución de las cacerolas” o “Revolución islandesa”.

Primero, y tras unas protestas menores iniciales en octubre de 2008, ya a principios de 2009, miles de personas se plantaron en el Parlamento islandés para pedir la renuncia de sus gobernantes, gobierno ocupado por el partido derechista Partido de la Independencia , algo que provocó, por primera vez en el país en cincuenta años, la intervención de los antidisturbios.

A la renuncia de los altos cargos del gobierno se unió la petición de convocar nuevas elecciones, todo organizado mediante asambleas ciudadanas, a las que se unió la líder de izquierda Jóhanna Sigurðardóttir, actual Primera Ministra del país.

El gobierno al completo dimitió y se convocaron nuevas elecciones a las que se añadió la redacción de un borrador para una nueva constitución (29 de julio de 2011) de la mano de 25 ciudadanos sin afiliación política.

Además del traspaso del poder a la ciudadanía, también ésta tuvo la oportunidad de decidir sobre el pago del sistema público, es decir, de los ciudadanos, de la deuda de los bancos islandeses que tenían, principalmente, con Gran Bretaña y Dinamarca. El 6 de marzo de 2010, en referéndum, un 93% de la población se negó a que el estado se hiciera cargo de la deuda bancaria. Aunque el parlamento intentó hacerse cargo de esa deuda posteriormente, el Presidente de Islandia Ólafur Ragnar Grímsson, el 20 de febrero de 2011, anuló esa operación y ahora todo está en manos de los tribunales, ya que los gobiernos británicos y danés quieren cobrar lo adeudado por parte de los bancos islandeses.

Pese a todo y cómo se desenvuelva este caso, lo importante es cómo la ciudadanía, en Islandia, ha sido capaz de decidir sobre temas tan importantes como hipotecar su país, terreno en el que países como España están avanzando peligrosamente.

A todo ello, para culminar un proceso democráticamente ejemplar, tanto el partido en el gobierno como, sobre todo, la ciudadanía, pidió el procesamiento judicial del anterior Primer Ministro, Geir H. Haarde, por mala praxis durante la crisis, algo que no se había producido en toda la historia del país.

El proceso en Islandia continúa, sin embargo, pese a todo lo ocurrido, algo que para algunos podría haber llevado al país a la anarquía, Islandia sigue creciendo económicamente (entre un 2 y un 3% internanual en 2012) y posee una tasa de paro del 6%.

Islandia, un país serio y responsable.

Fuentes:

•  http://es.wikipedia.org/wiki/Revoluci%C3%B3n_Islandesa
•  http://es.wikipedia.org/wiki/Islandia