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El Hinduismo: los pueblos más allá del Indo

Homo homini sacra res | 2012-07-07

Scoop.it

Visnu y sus diez avatares o reencarnacionesDesde sus orígenes, en los albores de la civilización del Ganges en el primer milenio a.C., hasta el presente, el hinduismo ha ido evolucionando con la propia historia, ora dejándose influir, ora interviniendo en otras corrientes espirituales del sudoeste asiático e incluso, en los últimos tiempos, en el propio occidente. De esta forma, el hinduismo moderno incluye creencias tan diversas como el panteísmo, el monoteísmo e incluso el ateísmo, mostrando una gran variedad de preceptos y hábitos con respecto a la alimentación, el vestuario, el matrimonio y la liturgia.


Los orígenes del hinduismo

En cuanto al término “hinduismo” los antiguos indios no reconocerían este término para definirse a si mismos. De hecho, este calificativo fue acuñado por los estudiosos de la Turquía musulmana, que utilizaban este apelativo para todos aquellos pueblos que vivían al otro lado del río Indo. Este grupo de poblaciones incluiría todas las creencias y prácticas existentes en la India pre-islámica, algunas de las cuales evolucionarían separándose del tronco inicial de creencias convirtiéndose, entre otros movimientos, en el budismo y el jainismo. Estamos, pues, ante unas tradiciones religiosas sin fundador reconocido, sin un libro sagrado como la Biblia o el Corán, ni dogma exclusivo, profetas o iglesias organizadas en torno a una doctrina.

Debido a esta evolución del hinduísmo, los hindúes y practicantes hinduistas del todo el mundo mantienen al día de hoy un corpus de creencias que se ha ido desarrollando durante los últimos tres mil años, aunque muchos estudiosos convienen en que las raíces de esta espiritualidad se hallan en la protohistoria de la civilización Hindú que floreció en el valle del Indo aproximadamente entre el 3000 y el 1500 a.C. Esta teoría nos dice que pueblos arios llegaron por el noroeste invadiendo la India hacia el 1500 a.C. asumiendo parte del incipiente panteón religioso hindú e incorporando sus propias creencias y prácticas mágico-religiosas a las poblaciones del Valle del Indo.

Estas influencias de los pueblos arios cuentan con pruebas arqueológicas como los baños utilizados para las purificaciones rituales, un gran número de figuras de cerámica con un significado mágico-religioso asociadas a un culto a la fecundidad y a la Diosa-Madre también presentes en otras áreas del antiguo Oriente. De la misma forma, los sellos o amuletos encontrados en Harappa y Mohenjo-Daro nos hacen suponer que los primeros habitantes tenían una religión basada en el culto de ciertos animales sagrados: toros, tigres, unicornios, etc. Una de estas deidades era el «dios astado» que aparece sobre diversos sellos. Algunos interpretan este símbolo como una anticipación de Shiva, deidad clásica de los brahmanes.

Por otro lado, tiempo atrás a la constitución de la civilización del Indo, ya encontramos, sobre todo a través del análisis lingüístico, pruebas de la existencia de un lenguaje anterior a las lenguas occidentales y orientales: el indoeuropeo, que pudo dar origen a multitud de lenguas a lo largo del continente euroasiático. Además de esto, encontramos grandes similitudes en la espiritualidad de todos estos pueblos (persas, afganos e iranios) que dan fe de una conexión sólida.

Así, en cuanto a la propia historia de la India, podemos dividir ésta entre grandes épocas:

· El período védico, (apox. 1500-800 a.C), constituido por la religión de los pueblos de origen indoeuropeo (arios) recién llegados a la India y con unas formas religiosas basadas en una compleja mitología. Estas deidades de origen ario, en un primer momento estaban divididas en dos grupos: los devas y los âsuras . Los primeros representarían al Bien, mientras que los segundos estarían asociados con el Mal o el demonio, una dualidad también presente en los sumerios y acadios.

· Un segundo período llamado «brahmánico», y ya propio de la India donde la forma religiosa más notoria sería el brahmanismo (aprox. 800-500 a.C).

· Por último, llegaría el período hinduista, que constituye el Hinduismo moderno, un periodo más conocido y que surge aproximadamente en el 500 a.C. y se desarrolla hasta nuestros días.

Hacia el siglo VI a.C. el hinduismo, como ocurriera en otras partes del mundo como Grecia, Irán, Israel y China, sufrió una serie de revoluciones que desembocaron en la instauración y evolución de una religión post-védicas, que unificarían la práctica y el panteón religioso.

La literatura sagrada hinduista: La revelación o Shruti

De los textos de los Vedas (palabra que significa Saber, Doctrina Sagrada y conocimiento) se evolucionó a los textos sagrados del Hinduismo compuestos de distintas creencias, intuiciones y doctrinas mágico-religiosas y que constituyen uno de los más importantes patrimonios culturales de la humanidad. A estos textos se les ha llamado Shruti, o Revelación de los poetas-videntes que han escuchado esta revelación. Podríamos dividir estos textos en dos partes:

1. Las cuatro Samhitâs o Colecciones como el Rig-veda Samhitâ (Colección del Veda de los Himnos); Sâma-veda Samhitâ (Colección del Veda de las Melodías); Yajur-veda Samhitâ (Colección del Veda de las Fórmulas Rituales) y Atharva-veda Samhitâ (Colección del Veda de los Himnos Mágicos).

2. Los Brâhmanas , voluminosos tratados en torno al ritual y la simbología relacionada con el sacrificio; los Âranyakas o Tratados del Bosque y las Upanishads o Doctrinas Secretas, textos éstos últimos que constituyen la parte final de la Shruti (Revelación) sentando los fundamentos del Vedânta y las conclusiones procedentes de los Vedas.

La tradición

Además de la relevación o Shruti una parte muy importante del Hinduismo es la Smriti , conjunto de textos centrados en la tradición y que con que a su vez contiene los siguientes textos:

1. Los Vedângas o «miembros del Veda», una serie de obras centradas en el estudio y uso de la fonética, métrica, gramática, etimología, astronomía y ritual compuestos como manuales aforísticos llamados Surtas.

2. Sûtra significa «hilo conductor» y son unas colecciones de aforismos breves que se han ido escribiendo durante siglos transmitiéndose en forma oral oral. A los relacionados con el ritual se les llama Kalpasûtras . Por otro lado, los Shrautasûtras indican los hábitos y usos del culto «oficial»; los Grihyasûtras regulan y dan cobertura a las ceremonias de tipo doméstico como alumbramientos, muertes y entierros y bodas. Por último los Dharmasûtras, son prescripciones de carácter ético y moral que abarca el conjunto de derechos y obligaciones de las personas.

3. Los Nîti-shâstras «Tratado de la conducta» son un género de literatura didáctica que gira en torno de la ética.

4. Los Itihâsas «Así en verdad fue» y los Purânas, son textos análogos a la épica: recopilaciones de antiguas leyendas, mitos cosmogónicos y saber teológico, natural y astronómico, que suelen atribuirse a Vyasa.

Ideas y creencias védicas.

Las ideas y creencias védicas se aglomeran en el Rig-veda, una colección de himnos, escritos en diez libros por diferentes autores y durante seis siglos. Los nueve primeros libros corresponden al llamado Rig-veda arcaico y dedicada a las divinidades, mientras que el último al Rig-veda moderno, centrado en preocupación cosmológica y creación del universo, especulación que comparte con las Raspodas. Toda esta literatura está compuesta con tratados bien documentados y con aproximaciones a cantos populares de distintas tribus del amplio territorio de influencia védica.

En el Rig-veda también podemos encontrar la noción de una ley cósmica, por la cual todo el universo mantiene una unión y mutua armonía, y cuyos resultados siguen puntual, automática e inevitablemente a una acción dada, la ley de causa-efecto.

Acerca de la muerte

En los dos primeros milenios de la civilización indoaria la muerte no tenía un valor trascendental, es decir, no implicaba el paso a otro mundo ni se deseaba, lo que hacía de estas creencias más una doctrina espiritual vitalista que enseñaba a posponer la muerte el mayor tiempo posible. Esto, colocó a la literatura y prácticas védicas en una especie de agnosticismo. Sin embargo con la llegada de las Upanishads, el pensamiento hindú transformó radicalmente esta postura asumiendo la doctrina de la metempsicosis o transmigración, muy asociada al karma. Es curioso saber que en otras latitudes y en una época similar, filósofos como el griego Pitágoras de Samos elaboraron una teoría similar: la transmigración de las almas, desarrollada en el seno de un movimiento llamado orfismo.

Samsâra, Karma y Moksha

Estos tres términos son muy importantes para comprender la esencia del hinduismo. En los Brâhmanas, el término karma alude al ritual y a sus efectos positivos para el sacrificante. Además, el karma lleva asociado la reflexión de “causa y efecto” de tal forma que toda vida humana (efecto) es consecuencia de otras vidas anteriores (causas). Por otro lado lo realizado en la vida presente condicionará las vidas posteriores. Este es el gran elemento regulador de la existencia individual.

Así, la consecución de nacimientos y muertes y la transmigración de las almas en base al karma se denomina Samsâra. Todo ser humano arrastra consigo las consecuencias de sus acciones. La muerte y el nacimiento son sólo pasos evolutivos entre una vida y otra, pasos estos que pueden llevarnos a un nivel de conciencia mayor o incluso menor, siempre dependiendo de las acciones realizadas.

El otro gran concepto del hinduismo es Moksha o liberación y constituye el paso final de toda evolución de nacimientos y muertes (Samsâra) condicionados por el karma. Este proceso debe tener un final liberador al que se considera Moksha y que va a venir determinado por el conocimiento (jñâna, vidyâ). Es un estado similar a la iluminación en el budismo y también, esa liberación tiene como peor enemigo a la avidyâ (ignorancia) que puede hacer permanecer a un individuo en un circulo vicioso de muertes y nacimientos.

Upanishads

Alrededor del siglo VI, en plena Era Axial jasperiana y al final de la fase védica, el cuerpo sacerdotal ha alcanzado unos altos privilegios y ventajas. Esta posición de poder no es aceptada por todos y de la casta de los brahnmanes se alzan unos librepensadores contrarios a dar tanta importancia al culto y a la casta de sacerdotes. Pese a un enfrentamiento inicial, los brahnmanes y la doctrina oficial logra integrar a estos disidentes y evitar las escisiones. No obstante, los librepensadores siguieron aspirando a desarrollar otras vías de salvación por lo que aparecieron los Àranyakas “Libros del bosque”, y las Upanishads, “enseñanza secreta”, las cuales solo eran accesibles para un número limitado de alumnos.

De estas dos obras hay que destacar las Upanishads, a las que califican como los “himalayas del alma”, y que se convirtieron en el cenit del pensamiento de la India. El principal mensaje de estos textos es la identidad del espíritu individual (âtman) con el espíritu universal (Brahman). Vemos aquí la aparición de la tradición humanista en el hinduismo ya que las deidades abandonan el lugar central del cosmos a favor de los hombres. Los sacrificios se transforman en teorías éticas y el ritual da paso al conocimiento y la devoción. Se unifica la tradición védica de los antiguos con otros elementos no-védicos de la cultura india y todo se lleva a cabo con una gran capacidad filosófica. Este movimiento filosófico y espiritual va a influir notablemente en obras como la Bhagavad-gîta “El Canto del Señor”, un bello relato poético y racional sobre la guerra y sus terribles consecuencias que fue el libro de cabecera de Mahâtma Gandhi.

Corrientes y orientaciones filosófico-religiosas.

Pese a la gran unificación que se produjo tras la llegada de los Upanishads, aquello no pudo evitar la aparición de corrientes dentro del hinduismo. Las principales serías dos: los partidarios del dios Vishnu crearon el vishnuismo y los de Shiva, el vaishnavismo. En el caso del vishnuismo se produce la adoración de una única divinidad (Vishnu) que desplaza a Brama y que va a manifestarse en otras diez deidades que no son otra cosa que encarnaciones o avatâras. En el caso del vaishnnavismo, por el contrario, sólo se promueve un culto exclusivo a Shiva, única deidad y personificación de la fuerza vital del Universo.

En relación a la filosofía o desarrollo de un pensamiento más o menos científico, se piensa que la filosofía puede estar presente en la civilización india desde la aparición del Rig-veda. Su contenido es muy variado y ha generado una serie de escuelas muy definidas y tendencias como el materialismo, idealismo, monismo y pluralismo o espiritualismo y teísmo. Estas escuelas o sistemas de pensamientos son 6: sistemas llamados astika, esto es, “positivos”, del “ser”, “afirmativos”. Vienen a ser los sistemas ortodoxos; Nyâya y Vaisheshika. Nyâya está centrada en la epistemología y lógica y Vaisheshika en psicología y física; Sâmkhya y Yoga, un sistema realista, dualista y pluralista de corte ateo; Mîmâmsâ y Vedânta, fundado por Jaimini en el siglo II-III a.C. y centrado en el estudio de los vedas y la justificación de su ritual, y los sistemas llamados nastika.

El legado de la India.

El mayor aporte para occidente de la civilización hindú es sin duda el Yoga, una amplia y compleja técnica meditativa que ha calado en el mundo occidental por novedoso y útil para afrontar el ajetreo de la vida ordinaria. Con el Yoga también -y de paso-, los occidentales hemos conocido algo más acerca de la civilización hindú, una sociedad llena de alicientes, contradicciones, historia y futuro.

Bibliografia:

•  MARIA TERESA ROMÁN, Sabidurías orientales de la antigüedad, Alianza Ensayo, 2004, Madrid.