Una hermeneutica para el lector en el periodismo.
Revista iberoamericana sobre actualidad, cultura, ciencias, ecologa y Derechos Humanos.

Revista iberoamericana sobre actualidad, cultura, ciencias, ecología y Derechos Humanos

Una hermeneutica para el lector en el periodismo.

Por J. Medina | 2008-07-15

Scoop.it

"Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión". Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948. Artículo 19. (1)


Benjamin Harris, en 1690, en su Publick Ocurrences Both Forreign and Domestick, establece, con las siguientes directrices básicas, un primer código deontológico periodístico que orientan sobre las obligaciones de un buen informador:

· Recoger y difundir las noticias con veracidad y exactitud.
· Acudir a las fuentes.
· Corregir los errores.
· Evitar la difusión de falsos rumores.

No hay nada mejor que encontrarse con un fontanero que acaba el trabajo comprometido de forma correcta; o un médico apasionado por su vocación, o un político coherente, o un informático comunicativo y consciente de la brecha tecnológica o, finalmente, un periodista que se centra en ofrecernos información objetiva más allá de sus intereres o los que representa su medio. Es ahí, en la coherencia, donde sentimos la teoría hecha practica, es decir, que el contrato social ideado por los pensadores políticos se aplica correctamente en nuestra vida diaria.

Pese a lo dicho anteriormente, internarse en un crítica constructiva al tratamiento de la información por parte del mundo periodístico es algo complejo que puede llevarnos, aun actuando de buena fe, a la propia censura del que informa, lo que no evita, sin embargo, y bajo el amparo de la propia libertad de expresión, declarar con toda legitimidad que no todos los informadores se acogen a su propia ética deontológica y metodología de trabajo y nos hacen sospechar que sirven más a unos determinados intereses-personales o colectivos- que a la correcta difusión de la información.

Por otro lado, la libertad de elección de los lectores no justifica ni exime a los profesionales de sus responsabilidades como informadores dentro del propio marco deontológico periodístico. También es una realidad la diferencia de información objetiva y de opinión, dentro del ámbito periodístico. Un posible malentendido en este sentido se evitaría comenzando, por parte del periodista, con un juicio de intenciones, es decir, declarar y prevenir que el texto ofrecido pertenece al ámbito de su opinión individual-o de su grupo- y no, a la difusión objetiva de la información.

Sin embargo, en este análisis, nos centraremos en el otro lado: en la posición del lector, recordando una actitud más práctia ante la des-información y manipulación; una hermeneútica para el lector promoviendo rechazar la aceptación de una información de forma "sacralizada", optando por una visión más crítica y escéptica de los textos que llegan a nuestras manos.

Sobra decir que este artículo, no escapa a esta metodología y también debe estar sometido a la actitud hermeneútica del lector.

El método hermeneútico

En un principio, la hermeneútica constituía una metodología para la interpretación de los textos sagrados, si bien, tiempo después, el término es generalizado para la interpretación científica de cualquier texto clásico. Ya en el siglo XX, filósofos como Dilthey y Schleiermacher aplican esta metodología a las ciencias del espíritu identificándola como una tarea que asimila e intenta comprender las distintas formas de cultura. Con ello, son Heidegger y, sobre todo, Gadamer, los que convierten la hermeneútica en una determinada concepción ontológica de la realidad. Como el propio Heidegger afirma: "comprender es la sustancia de toda manifestación humana; el modo propio de ser del hombre es existir como intérprete o desvelador del ser." (2)

Pero centrándonos en Scheiermarcher y su propuesta para "un arte de evitar malentendidos" en una hermenéutica universal, pudiera ser ésta aplicable a la actitud de un lector de hoy a la hora de enfrentarse a cualquier texto de cualquier tiempo y género literario.

Esta intención o actitud hermeneútica es un fenómeno de comprensión autónoma y particular en el que intervienen elementos objetivos y subjetivos. Este acto, en primer lugar, se da cuando no tenemos una comprensión objetiva inmediata de lo leído y aparece el malentendido sobre lo ajeno y debemos profundizar más allá del aspecto gramatical y de los propios datos emitidos, entrando en la consideración de los aspectos subjetivos. Así, el malentendido se produce debido a la intención individual de la producción de cada informador: la subjetividad del periodista, en este caso, que no puede dejar a un lado sus prejuicios e incluso intereses en la difusión informativa.

Diferenciar, por lo tanto, lo objetivo de lo subjetivo en un texto, es complejo. Podríamos considerar lo objetivo como la interpretación gramatical del texto, es decir, tomar el sentido objetivo de las palabras. Pero lo importante para un lector es considerar, lo subjetivo; "captar positivamente la impronta individual y subjetiva del autor" en el uso de sus palabras, lo que nos lleva a realizar un análisis del pensamiento del propio autor, intentando comprender las motivaciones que le llevaron a escribir su texto.

Ahora bien, el malentendido que puede provocar el emisor de la información también puede ser involuntario. Como dejó escrito Benajmin Harris, son cuatro los aspectos que debe considerar un periodísta en su ética:

· Recoger y difundir las noticias con veracidad y exactitud.

· Acudir a las fuentes.

· Corregir los errores.

· Evitar la difusión de falsos rumores.

La involuntariedad del malentendido, pudiera deberse a no acudir a las fuentes o pasar por alto ciertos errores. Por otro lado, en el caso de la voluntariedad del malentendido, éste puede deberse a la incorrecta difusión de la información y falta de veracidad y a la difusón de falsos rumores por intereses personales o colectivos.

En ambos casos, la posición y actitud hermenútica nos puede ayudar a desvelar errores en el texto o ir más lejos, y descubrir los prejuicios e intereses del periodísta a la hora de argumentar la noticia.

Así, el lector puede tener un trabajo laborioso antes de aceptar un texto. El comparar una misma noticia a través de varios medios puede desvelar los errores cometidos por el informador-de caracter voluntario o involuntario-. y acercarmos más objetivamente a la información pura que realmente se esconde trás el texto.

La responsabilidad sobre la difusión de la información es doble. Por un lado, desde el marco ético, la deontología del propio informador; y por otro, en el lado del lector, la actitud crítica de la información en función de una metodología que llamamos hermeneútica y que puede ser útil para la solución del malentendido.

De nuevo hay que insisitir en la dificultad de hacer una crítica al informador, ya que esto nos coloca muy cerca de cuestionar la libertad de expresión, bandera que el mundo periodístico ha izado con actitudes valientes. Sin embargo, no podemos ser ingenuos. La condición de periodista, en principio, debiera otorgar fidelidad a esa bandera y a otros valores nobles, pero será cada individuo quien definirá su modo de estar en el mundo. Muchos periodistas se han ganado sus medallas en el mundo de los Derechos Humanos, arriesgando-e incluso perdiendo sus vidas- para salvaguardar el derecho a la libre expresión, lo que no implica que sólo, por la condición de ser periodista, se hereden esos méritos.

Yo os pregunto -indica el escritor portugués- si no os parece que, a lo largo de estos miles de años desde Platón, jamás en la historia de la humanidad estuvimos tan en la caverna de Platón como ahora.

José Saramago, entrevista en El País, Madrid, España, 10 de octubre de 1998.

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Notas:

(1) http://www.un.org/spanish/aboutun/hrights.htm

(2) Diego Sánchez Meca, "Teoría del conocimiento", Madrid, Dikinson, 2001. Página 485,"La hermeneútica como metodología de la interpretación", Capítulo XII.
(4) Las ideas y el origen de la semiótica en la obra de J. Locke.Tema 5. El análisis del lenguaje y del pensamiento en el siglo de las Luces.

Bibliografía
Diego Sánchez Meca, "Teoría del conocimiento", Madrid, Dikinson, 2001.

Internet

http://es.wikipedia.org/wiki/Hermen%C3%A9utica